lunes, 12 de octubre de 2020

¿LAS DOS CASTILLAS?

 


          Reiteradamente en los programas de pronóstico del tiempo se han referido a “las dos Castillas”. Con ello los leoneses no sabíamos nunca el tiempo que  podíamos esperar. Hay que tener en cuenta que la superficie de la Comunidad de Castilla y León es 94.224 km² y la de Castilla La Mancha de 79.461 km². Conjuntamente suman 173.685 km². No deja de sorprender, para empezar, que se emita un pronóstico común para toda esa superficie y luego diferencien a Cantabria (con 5.321 km²) o a La Rioja (5.045 km²). Entonces parece que tras ese criterio hay razones políticas que escapan a la ciencia.

            En base a ello Ciudadanos del Reino de León sugiere al senador Carles Mulet de Compromis que presente una queja ante el instituto encargado de dar esa información (AEMET). Ello ha supuesto el reconocimiento de que esa expresión de “las dos Castillas” no es correcta y esperemos que ello suponga una rectificación.

            No deja de ser muy sorprendente que esta iniciativa haya tenido que ser llevada a través de un senador de Valencia. ¿Cabría preguntarse qué hacen los que se supone representan a los leoneses?

            Que León no es Castilla ni siquiera entra en el debate político. Todos los partidos asumen que es así. Entonces el problema no es tanto el fondo de la cuestión, como la inacción cuando se nos identifica como castellanos.

            Este episodio de “las dos Castillas” es en el fondo una reivindicación de la propia existencia. Si hablamos de Pedro y Juan ello significa que hay alguien que se llama Pedro y hay otro que se llama Juan. Todos entenderían que no se puede hablar de los dos refiriéndonos tan sólo a Pedro. Bueno pues esa evidencia parece que cuesta aplicarla en el caso de Castilla y León.

          La identidad leonesa no es sólo un valor sentimental o cultural sino que tiene un indudable valor económico. En toda estrategia de marketing  hay un importante valor que se mide en cualquier estudio: LA NOTORIEDAD. Cualquier marca comercial para vender sus productos debe conseguir entrar en la mente de aquellos que son sus potenciales clientes, de modo que en un momento dado puedan tener en cuenta dicha marca a la hora de elegir su producto. En cualquier estudio se tiene en cuenta como variables fundamentales en la medición, tanto la notoriedad espontánea como la sugerida.

 

            La notoriedad de la marca la podríamos asociar a su propia carta de existencia. Si un determinado producto no lo conocemos, ni siquiera entraremos a valorarlo. También hay que tener en cuenta  que damos un valor inferior a lo que no conocemos frente a lo que conocemos. Así las posibilidades de elegir Coca-Cola como marca serán muy superiores a las de optar por kaskol. Por ello las marcas gastan muchos millones de euros en recordarnos a cada momento que están allí, que existen, que forman parte de nuestro universo común. En ese existir tratan de remarcar su propia diferenciación como marca frente a otras de su competencia.

            Es mucho el dinero que se invierte en publicidad para remarcar la propia existencia, pero también en el patrocinio de diferentes eventos, jugadores o equipos deportivos. ¿Alguien piensa que todas las marcas están tirando todo ese dinero que invierten? ¡Oiga que eso lo hacen todas las marcas y de todas las especialidades!      

            El coste de demandar a AEMET que respete nuestra existencia es cero. Vamos que mientras otros invierten sumas millonarias para hacer valer su existencia, en el caso de León el problema no es de costes es sencillamente de pasividad de aquellos que deberían ejercer como sus representantes.

            Si esto ocurre con las marcas comerciales, podemos decir que está situación no es diferente de lo que ocurre en el ámbito territorial. Así los diferentes territorios tratan de reforzar su notoriedad para captarnos como turistas o para que tengamos en cuenta su oferta comercial y la diferenciemos positivamente frente a otros competidores.

Potenciar la identidad leonesa es potenciar el futuro de León. Cuanto mayor notoriedad y posicionamiento definido tenga León como marca, más posibilidades tendrá de ganar cuota de mercado en una sociedad altamente competitiva. Un León olvidado y sin personalidad es también una marca vieja que el consumidor progresivamente va olvidando.

 

            En ese sentido pensamos que el desarrollo de León y su porvenir esta intrínsecamente asociado a su capacidad para hacer llegar al resto de los españoles el que León es una REGIÓN con una personalidad diferenciada.

            En mi opinión recuperar la identidad leonesa es también recuperar la identidad española desde unos parámetros democráticos y de libertad. Se da una gran paradoja. La Región que la Unesco reconoce como Cuna del parlamentarismo y que tiene el  “primer fuero municipal del que todos los demás pueden considerarse variantes”, sin embargo  hoy tiene que estar “mendigando” el reconocimiento de su propia existencia. Además tiene que recoger esa “limosna” fuera del propio ámbito leonés. Igual algunos tendrían que revisar su actuación.

martes, 29 de septiembre de 2020

¿UNA PROVINCIA MÁS O UNA REGIÓN MÁS?

 


          En unas recientes declaraciones el presidente de la Diputación de León, Sr. Morán demandaba de la Junta que a León se le tratase “como una provincia más de esta Comunidad”. Lo curioso es que además esa demanda la hacía como reivindicación. Es decir en el fondo estaba diciendo que se recibía por parte de la Junta un trato inferior al que podía corresponder a otras provincias.

            Tal vez habría que poner al Sr. Morán frente a un escudo de España. Ya ve, en ese escudo tan sólo aparecen referencias a 4 grandes territorios a saber: Aragón, León, Navarra y Castilla. De alguna forma se entiende que el resto queda englobado en alguna de ellas. En ese escudo León “no es una provincia más de España, ni tampoco de esta Comunidad”. Parece mentira que esto haya que recordárselo a alguien que ocupa la presidencia de la Diputación de León.

            No deja de sorprender que mientras en una resolución aprobada por el grupo socialista del Ayuntamiento de Valladolid en el 2019 textualmente se afirma “es erróneo, de partida, el hablar de Castilla y León como una única región”. A usted hay que recordarle que esta Comunidad está compuesta por DOS REGIONES y que una de ellas es la Región Leonesa. Ya ve hasta desde los socialistas de Valladolid le dan lecciones de leonesismo.

            Claro que también en ese mismo acuerdo se decía que “El Ayuntamiento de Valladolid insta a la Junta de Castilla y León a modificar algunos aspectos que viene aplicando desde los inicios de la Comunidad y que no han servido para superar localismos ni provincianismo ni para fabricar sentimiento de pertenencia a la Comunidad…”. Con ese discurso los partidos políticos con representación en ese Ayuntamiento demandaban la capitalidad de la actual autonomía para Valladolid. Esta declaración supone un reconocimiento de varias cosas. Por un lado no hay sentimiento de pertenencia a esta Comunidad. Por otro, que como no hay resulta que “hay que fabricarlo” claro con dinero público y para eso se crea la Fundación Villalar. Finalmente se admite que el dinero que se ha empleado para fabricar ese sentimiento no ha conseguido su objetivo, vamos que se ha tirado el dinero.

            Los leoneses dan muestras en cuanto tienen oportunidad de mostrar que si existe la identidad leonesa. Aquí no se ha utilizado dinero público para fabricar ese sentimiento de pertenencia. Más bien al contrario se tiene que luchar contra los que promueven que no exista (como se reconoce en esa declaración).

          Es un hecho reiterado que en muchas publicaciones y en diferentes medios de comunicación se incluye a León como una parte de Castilla. Así son muchas las veces que oímos hablar del tiempo en “las dos Castillas”, de la referencia a nuestra catedral como “castellana” o en las confrontaciones deportivas se identifica a los equipos leoneses como “castellanos”. Las referencias podrían ser muchísimas. Entendemos que este tema adquiere especial gravedad cuando ese tipo de mensaje se incluye en los libros de texto que se enseñan en nuestras escuelas y colegios. Ante todo ello cabría preguntar ¿La Diputación que usted preside qué dice? ¿La Diputación que hace?

 

            Más allá de cualquier legítimo planteamiento político creemos que hay cosas que deberían ser comunes al conjunto de la sociedad leonesa. Así entendemos que no debería ser algo privativo de los leonesistas la defensa de nuestra identidad como leoneses y que no se nos asimile como castellanos. Es algo tan simple como la defensa de la rigurosidad en los mensajes.

Demandamos de nuestras instituciones y en particular de la Diputación una actitud mucho más activa en la defensa de nuestra identidad. Debe hacer visible a los diferentes medios de comunicación que León  no es Castilla. En ese sentido se firmó el Acuerdo por la Identidad Leonesa en la que por el partido socialista estaba la firma de José Luis Rodríguez Zapatero. Le pediríamos que simplemente respeten ese Acuerdo y lo hagan de forma activa.

 

            En nuestra opinión la Diputación y sus órganos de gobierno muestran una insensibilidad importante ante esas agresiones continuadas a la identidad leonesa e incluso a la propia territorialidad (cuando se atribuyen poblaciones o parajes leoneses como asturianos o como gallegos) ¿Cuántas veces oímos hablar de la Garganta del Cares como asturiana o  de los Ancares como comarca exclusivamente gallega?

 

            Desde la presunción de que los objetivos son compartidos, demandamos el que se establezcan los mecanismos necesarios para alcanzarlos. Que ante la denuncia individual de una determinada agresión se facilite un cauce para hacer llegar esa demanda a Diputación y canalizar a través del mismo la protesta con el peso de que de la misma es respaldada por esa institución y no por una persona individual. ¿Podría hacerlo su gabinete de prensa?

            Sería importante que el presidente de la Diputación de León tuviese claro los conceptos. León es una Región y no cabe reducir el concepto de León simplemente a “lo que no es El Bierzo. Diría que es lo mínimo que se le puede pedir.

jueves, 24 de septiembre de 2020

CASTILLA Y LEON= MÁS PARO Y MENOS ACTIVIDAD ECONÓMICA.

 

        Quisiera aclarar que los datos que se aportan en este artículo han sido elaborados en base a las estadísticas oficiales por un lado del INE (en todo lo que son tasas de paro, de actividad, de empleo y poblacionales) y por otro de la Agencia Tributaria en lo que se refiere a los Rendimientos del Trabajo. Es decir pueden ser verificables por aquel que lo desee.

            Por un lado tenemos que la tasa de paro en la Región Leonesa es de un 13,5% frente a un 10,63% en la Región Castellana. La provincia de toda la Comunidad Autónoma donde se alcanza la mayor tasa de paro es la de León con un 15,27%. En consecuencia se puede decir que la tasa de paro de la Región Leonesa es un 21,3% superior a la que se da en Castilla. Pero es que además hay que decir que respecto a los datos del 3 Trimestre del 2018 el paro en la Región Leonesa ha aumentado en 0.53 puntos mientras en la Región Castellana ha descendido un -0.39. Eso supone que mientras en el 2018 el diferencial entre la Región Leonesa y Castilla era de 15,2% ahora en el 2020 es del 21,3%. . Mientras en España el paro descendía un -0.14 en la provincia de León aumentaba un 5,17 (el mayor incremento en toda la Comunidad Autónoma).

            Si consideramos otro indicador como el de la tasa de actividad, tenemos que en la Región Leonesa (León, Zamora y Salamanca) esa tasa es del 51,1% frente al 56,6% que se ha dado en la Región Castellana. Este es un indicador que se basa en una ratio entre la población activa sobre el total de la población en edad de trabajar. En este caso la menor tasa de actividad de las provincias que se integran en la actual Comunidad Autónoma se corresponde a las de Zamora con un 49.95 y León (50.74). El diferencial de León respecto a la provincia de Valladolid es de -7,13 (un 14.1% menos de tasa de actividad). Si la referencia es el año 2018 tenemos que tanto a nivel regional el diferencial favorable a Castilla se ha incrementado del 7.6% en el 2018 al 10.8% en el 2020. En ese mismo intervalo de tiempo el diferencial negativo de la provincia de León respecto al de Valladolid ha pasado del 13.1 en el 2018 al 10.8 en el 2020.

            Si comparamos ahora la tasa de empleo (Población ocupada sobre el total de la población activa) la de la Región Leonesa es de 41.38% frente a un 48.25% de la Región Castellana. El peor dato entre las provincias que componen la comunidad sería nuevamente para una leonesa, la de Zamora (39.7%).  En el período que va del tercer trimestre del 2018 al segundo trimestre del 2020 la tasa de empleo de la Región Leonesa ha bajado -4,15 puntos mientras en Castilla ha sido más moderado -1.88. Ello ha supuesto que también en este indicador el diferencial ha aumentado.

            En definitiva tenemos que en la Región Leonesa encontramos más paro, menos actividad y menor tasa de empleo.

            Esos son los datos objetivos. A partir de ellos se puede intentar establecer explicaciones. En todo caso lo que no cabe es hablar de uniformidad en los datos.

           

TASA DE EMPLEO  (2T 2020)

Fuente: INE

3T.2018

2T 2020

PROVINCIA

TASA DE EMPLEO

DIFERENCIAL

LEON

45,67

40,36

-5,31

ZAMORA

43,71

39,67

-4,04

SALAMANCA

47,2

44,11

-3,09

REGIÓN LEONESA

45,5

41,38

-4,15

VALLADOLID

51,81

48,61

-3,2

BURGOS

52,01

47,38

-4,63

AVILA

45,3

45,11

-0,19

PALENCIA

47,31

46,8

-0,51

SEGOVIA

51,14

50,38

-0,76

SORIA

53,23

51,24

-1,99

REGIÓN CASTELLANA

50,1

48,25

-1,88

TOTAL CASTILLA Y LEÓN

48,68

45,43

-3,25

ESPAÑA

50,18

47,03

-3,15

 

            Este panorama de paro, bajos ingresos y pocos servicios tiene como una consecuencia directa la despoblación. No es casualidad que ese fenómeno afecte especialmente a las zonas rurales. Desde 1.981 la Región Leonesa pierde 153.042 habitantes y pasa de representar un 2,96% del total de España a un 2,05% en la actualidad. En el caso de la provincia de León en ese período pierde 63.612 habitantes y pasa de representar un 1,39% de España al 0.98% actualmente.

            En 1.983 la provincia de León tenía 38.809 más habitantes que Valladolid, hoy sin embargo es al contrario y Valladolid supera en 61.575 a la provincia leonesa.

            La centralización administrativa y la falta de reconocimiento de la identidad leonesa tiene efectos económicos (además de culturales). Se hace complicado vender productos de un territorio al que se niega su existencia. Son las consecuencias de un  marco autonómico hecho a despecho de los leoneses. Los errores no caducan. Los datos son los que son y claro es hasta insultante que luego venga alguien a decir que esta es una Comunidad de Éxito.           .

lunes, 14 de septiembre de 2020

LA BUENA NOTICIA.


            Uno de los supervivientes del avión que se estrelló en la cordillera de los Andes, autor del libro “viven”, contaba la historia que a continuación os relato.

            En un momento dado entre los pasajeros del avión siniestrado se había establecido entre ellos este diálogo: “Tengo una mala y una buena noticia. La mala es que hemos perdido la posibilidad de comunicar por radio y la buena es que no nos vendrán a buscar”. Extrañados otros compañeros le preguntaban: ¿Cómo es posible que digas que es una buena noticia el que no vayan a venir a rescatarnos? A ello él les respondía Es que eso supone que a partir de este momento tenemos que buscar soluciones por nosotros mismos”.  Y efectivamente a partir de ese momento se fueron organizando para tratar de poder subsistir en esa situación y aceptando las condiciones extremas en las que se encontraban buscando adatarse a ellas. Lo lograron (aunque para ello tuvieran que comer carne humana) y hoy es una de las grandes lecciones de supervivencia que se explican alrededor del mundo.

            En mi opinión estas lecciones también son aplicables a los leoneses. También en nuestro caso hay que tomar conciencia de que nadie nos vendrá a rescatar y que hay que tomar decisiones por nosotros mismos, sin esperar ayudas externas. Eso sí, al menos habría que pedir a las instituciones que no obstaculicen. Todo ello sin dejar de denunciar lo que pueden ser las injusticias que de manera continuada se están cometiendo y que se llevan a la Región Leonesa hacia la despoblación y el deterioro económico y cultural.

            En concreto esta historia de los Andes me ha recordado la situación de la presa del Bernesga. Se produce una catástrofe con las inundaciones de diciembre que llevan al deterioro del cauce y que tiene como consecuencia el que no pase agua por la misma en los últimos 7 meses.

            La Confederación Hidrográfica del Duero ante esa situación no ha dado ningún tipo de solución. Podríamos decir que incluso ponía objeciones a que otros pudieran tomar medidas para reparar el daño sufrido.

            Esa aparente mala noticia de la inacción de la Confederación se transformó en el convencimiento del vecindario de tomar medidas por ellos mismos. Era “o lo hacemos nosotros o no lo hace nadie”.

            Ante esta situación un grupo de vecinos se ha organizado para poder realizar y gestionar la obra. Es decir, ante la inoperancia de las instituciones se ha decidido que ellos mismos ejecuten esas obras en hacendera. La Confederación del Duero no aporta un euro, pero eso sí se reserva el derecho a “vigilar” el modo en que se hace la reparación.

            Este modo de actuar en hacendera, se hunde en las raíces de nuestras tradiciones. Se refiere a la costumbre de reunirse en Concejo y examinar las necesidades que pudiera tener cada pueblo. En base a esas deliberaciones se acordaban las cuestiones que pudieran ser consideradas más prioritarias o necesarias. Luego también se acordaba el mejor modo de abordar esas necesidades. Finalmente se decidía el momento y el modo de ejecutar esas obras. Por así decirlo se iba del dicho al hecho sin necesidad de intermediarios.

            En esta obra de la presa del Bernesga el protagonismo ha recaído en la Junta Vecinal de Azadinos, la Comunidad de Regantes, el Ayuntamiento de Sariegos y también en Adif que ha facilitado camiones de tierra vegetal (más de 200). Con esa tierra se han ido tapando los “galgones” que había ocasionado la riada. Con sus propias motosierras los vecinos han cortado la madera que había arrastrado la riada o la que se consideraba que podía ser un obstáculo para el avance del agua.

            En la actualidad diría que a los leoneses nos cuesta bastante pasar del decir al hacer. El debate y la tendencia a la reflexión forma parte importante de nuestra personalidad. El leonés se puede decir que nace con un libro bajo el brazo. En nuestras tradiciones está muy presentes los debates interminables como en Las Cabezadas o en Las Cantaderas. Por eso mismo en alguna ocasión he dicho que el Reino de León es el Reino del bla,bla,bla.

            La pertenencia a la Comunidad Autónoma de Castilla y León ha estado unida al deterioro económico, a la pérdida de población, al envejecimiento y a la falta de oportunidades para los jóvenes. Diría que ni siquiera aquellos que plantearon esta Comunidad pensaban que ello tendría consecuencias positivas para los leoneses. Martin Villa buscaba contrarrestar los nacionalismos vasco y catalán. Su proyecto de Castilla y León era a modo de dique de contención de esos nacionalismos. Diría que hoy es una evidencia que ese modelo no ha funcionado tampoco como dique de contención. Lo que les pudiera pasar a los leoneses en ese marco autonómico no se consideraba importante ni tampoco lo que pudieran pensar u opinar esos leoneses (a los que nunca se preguntó).

            Hoy se aprecian signos de que los leoneses van tomando conciencia de la necesidad de tomar las riendas de su destino. El presente es bastante negro, pero el futuro es nuestro. Hagamos lo posible para que sea mejor. 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

LOS LEONESES TENEMOS PANTANOS, PERO NO AGUA.

 


            La situación que se ha dado este verano en muchos pueblos leoneses no la puedo llegar a entender. Que poblaciones que tienen un gran pantano a los pies del pueblo tengan que ser abastecidas con camiones cisterna para cubrir sus necesidades de agua me parece increíble. Pero esta es la realidad que ha sufrido Riaño, teniendo un embalse con capacidad de 651 hectómetros cúbicos. Que además alguno haya tratado de ocultar esta situación diciendo que lo que pasaba es que habían aumentado mucho el número de residentes en el pueblo, resulta cuando menos grotesco. Vamos que para que Riaño tenga agua lo que argumentan es que venga menos gente. Todo un estímulo a la economía de la zona y a su infraestructura turística. Es una apelación a lo que dicen algunos radicales con su slogan “turist go home”. Vamos son los cuidadores de las esencias frente a la existencia de los que viven en esa zona.

            No ha sido el único caso. Otros pueblos de la montaña leonesa han visto cómo sus acuíferos han sido canalizados hacia Asturias como consecuencia de las obras que se han hecho para hacer el AVE. Sencillamente les han quitado los recursos de agua que tenían. De poder disponer de agua en abundancia ahora han tenido que pasar a mendigarla para que les pueda llegar a través de camiones cisterna. Estamos hablando de nada menos que de un caudal de 350 litros por segundo que se trasvasan desde tierras leonesas hacia Asturias. ¿Les han pedido algún tipo de permiso para poder llevarse su agua? ¿Les han dado algún tipo de compensación? ¿Ha tenido algún tipo de castigo aquellos que han originado este desastre ambiental? Seguro que el lector ya se imagina la respuesta. Efectivamente no se ha abierto ni siquiera un expediente sancionador. Eso sí el coste de esa obra casi se ha cuadriplicado (pasa de 1.090 millones a 4.000). Pero claro tampoco ese dinero va a parar a los que sufren el haber perdido ese caudal de agua.

            También se ha padecido esa escasez de agua en el sur de la provincia leonesa. Conozco alguna persona que evitaba ir a su pueblo (Gordoncillo) por cuanto había poca agua y no quería contribuir a consumirla. También en este caso la solución para que pueda haber agua es que no venga nadie a estos pueblos. Luego hablamos de la despoblación y la España vaciada.

            Otro caso más lo tenemos con la presa del Bernesga. Durante más de 7 meses esa presa no ha tenido agua. La Confederación Hidrográfica del Duero ni hacía, ni dejaba hacer. Ante su pasividad los vecinos se han tenido que organizar por su cuenta  en hacendera limpiar y arreglar su cauce para que pueda volver a pasar el agua por esa presa.

            Lo curioso es que  la capacidad de embalse de los pantanos de la Región Leonesa es de 7.021 hectómetros cúbicos lo que significa que el 84,7% del agua embalsada de la Comunidad de Castilla y León se encuentra en alguna de las tres provincias leonesas (21,4% en la provincia de León, 21,3% en Zamora y 42% en Salamanca).

            La capacidad de los embalses leoneses tan sólo es superada por Andalucía (pero con mucha mayor extensión) y Extremadura. Todas las demás regiones quedan por debajo de esa capacidad.

            Vamos que agua embalsada hay y mucha. Sin embargo por otro lado falta agua. Podríamos pensar que algo falla. Teniendo los recursos, resulta que se carecen de los servicios necesarios para poder cubrir las necesidades. Tal vez haya que hacer entender a algunos responsables que sin agua no es posible la vida. La España vaciada es también en muchos casos la España expoliada.

           Es profundamente injusto que las personas que han visto anegadas sus casas, sus tierras y sus raíces, ni siquiera tengan el recurso de poder contar el agua que permita un modo de vida digno en lo que son sus necesidades vitales y también en su economía. Se inundan los valles leoneses pero ello no supone que se creen puestos de trabajo, ni tampoco que llegue el dinero a través de las vías fiscales. En definitiva el perjuicio va para una zona determinada y el beneficio para otra. No es justo.

            Recordamos que los romanos lo primero que miraban para establecer un asentamiento humano es que pudiera tener agua suficiente y de calidad. Para que haya vida el agua es esencial.

            Sinceramente creo que todo ello deja ver muy claramente que necesitamos más poder para hacer valer nuestros derechos. Estoy convencido que estos desatinos no hubieran ocurrido en el marco de una autonomía leonesa. Es evidente que hay una dejación en la defensa de los intereses leoneses. La Junta de Castilla y León actúa mucho más para fomentar el expolio que para evitarlo. Desgraciadamente esto es algo que se constata día tras día en las diferentes zonas y sectores. Este es un ejemplo más.