Dice el señor Miguel Tellado, portavoz del grupo
parlamentario del PP, que entiende el leonesismo por cuanto “el abandono del
Gobierno Sánchez a León es real y es normal que surjan estos movimientos”. Oigan y lo ha dicho sin despeinarse (bueno
igual por ser calvo). Ni siquiera su compañera de partido en León Ester Muñoz
le ha corregido ( en ese caso al ser de “la iglesia” no se ha atrevido a
corregirle”).
Pero vamos a ver señor Tellado hay cosas que son
objetivas y van más allá de la opinión que pueda tener cada uno. Es muy claro
que la reivindicación leonesista viene de mucho antes a que Sánchez sea
presidente del Gobierno de España. Lo ha sido con independencia del partido que
haya ocupado esa presidencia, que unas veces fue Unión de Centro Democrático,
otras veces el PP o el PSOE. También con independencia de quién fuera en cada
momento el presidente.
Es palmaria la utilización que usted quiere hacer del
sentimiento favorable a una autonomía leonesa. Cualquier cosa le sirve para su
objetivo de derribar al actual presidente del gobierno. Pero mire tiene muy
complicado convencer de que con un gobierno del PP “no existirían esos
movimientos” . No tiene credibilidad ni ante la ciudadanía ni tampoco entre sus propios votantes y cargos públicos. Se
olvida por ejemplo que es el PP el partido que ocupa la presidencia de la Junta
de Castilla y León. Que esa Junta se
gasta el dinero de la ciudadanía en imponer sus propios fastos y que actúa de
forma reiterada de modo discriminatorio con los leoneses.
También sus palabras dejan muy claro que sabe muy poco de
la propia historia de España y menos aún de la historia leonesa. Una cuarta
parte del escudo de España corresponde al Reino de León. Esa cuarta parte
reclama su derecho a ser reconocida como una de las regiones de España en
igualdad con el resto. No es por tanto equiparable a las reivindicaciones que
puedan tener un carácter “localista”.
Pero mire señor Tellado en el fondo su argumento no es
muy diferente al que utiliza el señor Cendón. En su caso viene a decir que la
culpa de lo que pasa es de la Junta que preside el señor Mañueco y que las
cosas cambiarían si el partido al que pertenece tuviese la presidencia de la
Junta. Vamos lo mismo que Tellado y sólo cambia la perspectiva y los
personajes. Uno y otro vienen a decir que “el leonesismo existe por no
gobernar yo”. Pero lo único que ambos dejan claro es su intención de
utilizar el leonesismo como ariete frente al adversario político.
También en la Junta han existido gobiernos del PSOE en
algún momento de la historia y no parece que eso haya cambiado mucho el devenir
leonés.
El problema tiene un carácter estructural y no
coyuntural. No depende de quien ocupe el gobierno en España o en la Junta. Esto
hace que concejales de todos los partidos y desde luego del PSOE y del PP se
hayan posicionado por una autonomía leonesa, en oposición a lo que son las
propias directrices de sus partidos. Que hay una mayoría ciudadana favorable a
una autonomía leonesa es algo ya más que demostrado. A nivel social con muchas
manifestaciones por ninguna favorable a la autonomía de Castilla y León.
También a nivel institucional con varios pronunciamientos de la Diputación.
Asimismo una mayoría de Ayuntamientos ha aprobado la moción leonesista
(mientras que los que aprueban seguir en ese marco autonómico son absoluta
minoría). Diría que a esos partidos ni siquiera les haría falta que asuman los
planteamientos leonesistas, bastaría con que sean democráticos y respeten la
voluntad popular.
El intentar utilizar el leonesismo para su propio
beneficio personal y político es bastante indignante. Es como decir lo que
usted piense o los problemas que pueda tener a mí me importan un bledo, pero pueden serme útiles para desgastar a mi
rival político. Triste forma de actuar.
Uno piensa que tras la reivindicación leonesista hay
también la de una España democrática y plural. La “España de la unidad en la
pluralidad”, la de esa “otra España” muchas veces escondida y vilipendiada que
va más allá de las grandes capitales. El nacionalismo es muchas veces una
“lucha contra España” para lograr sus intereses. Sin embargo el himno de León
dice “sin León no hubiera España”. Es ello una reivindicación tanto de España
como del papel que le corresponde a la Región Leonesa en España. El confundir
el leonesismo con esos movimientos nacionalistas (como ha hecho la diputada del PP Ester Muñoz)
es otro intento de confundir para así poder sacar beneficio propio. Bastante
denigrante.
El cambio que se propugna desde el leonesismo parte
básicamente del reconocimiento de la identidad de la Región Leonesa. Son
cambios estructurales y no pasan por un “quítate tu para que me pueda poner
yo”. Es decir hay que primar los intereses de la ciudadanía a los puramente
personales y de partido. Es dar primacía a los valores democráticos.