Partamos en nuestra reflexión de
hechos que son objetivos y verificables. Por un lado tenemos que 75
ayuntamientos que representan un 58% de la población han aprobado mociones de
defensa de una autonomía leonesa. Pero es que el rechazo a esas mociones tan
sólo se ha dado en 7 ayuntamientos. El resto no se ha pronunciado.
Las mociones han contado con el apoyo
de concejales de todos los partidos ( PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos, IU, Vox,
UPL, independientes o Sumar).
Las diferentes encuestas que se han
realizado coinciden todas ellas en que hay una mayoría de ciudadanos favorable a una
autonomía leonesa ( en la encuesta que 2.022 realizo 40DB para El País cifraba
un 56,3% favorable a una autonomía leonesa por un 17,5% contrario y un 26.5%
que no contestaba). Con pequeñas variaciones todas esas encuestas coinciden en
considerar esa posición como mayoritaria.
Sin embargo en las últimas elecciones
autonómicas en la provincia de León los porcentajes fueron PSOE 28,3%, PP 28%,
UPL 21% , VOX 16,5%. Es decir el voto a partidos que no apoyan una autonomía
leonesa fue un 72.5% frente al 21% de apoyo a UPL.
En definitiva tenemos dos realidades
que son contrapuestas. Por un lado tenemos una población que apoya mayoritariamente
una autonomía leonesa y por otro un resultado electoral en el que esa posición
es minoritaria.
La única explicación posible es que
son muchos los que apoyando una autonomía leonesa optan por partidos que no
defienden esa posición. Este artículo pretende ahondar y reflexionar sobre este
hecho.
Para empezar podríamos pensar en lo
que pueden ser las prioridades de los votantes. Puede ser que haya personas que
aún siendo partidarios de una autonomía leonesa dan prioridad a otras
cuestiones en su voto. Por otro lado probablemente esas personas no establecen
una unión suficiente entre lo que es el marco autonómico y lo que puede ser la
mejora de sus condiciones de vida.
Otra situación que también podría
explicar esas diferencias es lo que podríamos denominar “la viabilidad de una
autonomía leonesa”. Es posible que haya personas a las que les gustaría una
autonomía leonesa pero no la ven viable y por ello optan por votar otras
alternativas.
También puede haber personas que
siendo leonesistas no les gusta UPL y prefieren sacrificar el apoyo a la
autonomía leonesa antes que cambiar de
partido por cuanto votar a UPL no les convence.
Hay que tener en cuenta que la
campaña y las comunicaciones en los medios se han centrado en 3 partidos (PP,
PSOE y VOX) excluyendo a UPL. Por ejemplo los debates en televisión en Castilla
y León establecieron que sólo participaban los partidos con grupo parlamentario
propio, mientras en Andalucía participan todos los partidos que tienen
representación en su parlamento. Ello suponía dirigir al votante para que eligiese
entre esas 3 opciones.
Un tema que también ha podido influir
es que se haya optado “por elegir al presidente de la Junta” frente a “votar
representación”. Sólo los candidatos del PP o del PSOE podrían tener
posibilidad de alcanzar la presidencia de la Junta. Desde luego no UPL que
buscaba más representar los intereses
leoneses en ese parlamento.
También creo que fue un error la
campaña desarrollada por UPL con el posicionamiento en el eje “defiende lo
tuyo”. Es posible que ese posicionamiento en Salamanca o Zamora pudiera valer
pero no en la provincia de León. Es un eje propio de partidos nacionalistas y
además excluye la referencia a León y lo leonés. Igual el votante demandaba más
un “León que ruja en las Cortes” . No hay que olvidar que a los leoneses nos
han obligado a defender nuestra identidad pero que no hay una vocación
nacionalista en ello.
Cada vez cobra más importancia “el
voto a la contra” es decir se vota no tanto
para que “gane el mío” como “para evitar
que gane el otro” . Ese estilo de voto también favorece a partidos que pudieran
tener aspiraciones de gobernar la Junta de Castilla y León. También ello iría
en contra del voto a UPL.
Sin duda ha influido lo que es la
valoración de la acción de gobierno. Es el caso de San Andrés del Rabanedo
donde UPL pierde más de 1.000 votos respecto a las anteriores elecciones
autonómicas. Es como decir apoyo el leonesismo pero no me ha gustado su gestión
y extiendo ese rechazo también al voto a las autonómicas.
Identificar el problema puede ser el
camino para tratar de encontrar soluciones a esas cuestiones. Aquí he tratado
de dar algunas explicaciones y se trataría de ver como ir dando respuestas
convincentes a esas cuestiones.
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