La simplificación de la sociedad
actual viene a que en muchas ocasiones se confundan los conceptos de Comunidad
Autónoma y Región. Esa confusión la cometen con bastante asiduidad distintos
dirigentes políticos.
Hace unos
días en la fiesta del 2 de mayo en
Madrid la presidenta de esa Comunidad Autónoma se refería a la “Región de
Madrid”. Sin embargo Madrid siempre ha sido una parte de la Región de Castilla.
Esto es hasta el punto de que el segundo equipo del Real Madrid (del que es
confesa aficionada Isabel Díaz Ayuso) siempre se ha denominado “Castilla”. Recordamos
que una de las principales arterias de esa ciudad es la avenida de la
Castellana. Por otra parte dudo que encuentre referencias en la historia de
España a “la Región de Madrid”. Es verdad que el mapa autonómico actual ha
desdibujado a la Región Castellana pero eso no debe suponer llevar a la
confusión de que Madrid es una Región distinta a Castilla. La bandera de la
Comunidad de Madrid es un puro invento , la de Castilla la encontramos entre
las 4 que componen el escudo de España. La de Castilla la respalda la historia,
la de Madrid fue hecha para evitar que esa Comunidad no tuviera símbolos
propios . Madrid forma parte de Castilla aun cuando no esté ni en la Comunidad
de Castilla y León ni tampoco en la de Castilla-La Mancha. Sin embargo León no
es Castilla aun cuando en este momento forme parte de la autonomía de Castilla
y León.
La
presidenta madrileña se ha tendido a caracterizar por ejercer una especie de
“nacionalismo madrileño” en el que también ha tendido a identificar Madrid con
España. Ello claro favorece las posiciones independentistas en Euskadi o en
Cataluña. Como no somos Madrid entonces tampoco somos España. Dentro de todo
ello está el absurdo de ir animar a equipos madrileños enfrentando la bandera
de España con la ikurriña o la senyera. Ese discurso no es muy diferente del
que hace Otegi cuando insta a la afición de la Real a inundar de ikurriñas el
campo en la final de copa contra el Atlético de Madrid. Aquí también el líder
de EH Bildu toma la ikurriña como algo que pertenece a su ideología (como si
fuera imposible llevar una ikurriña y asumir la condición de español). Por
cierto en esas incongruencias Otegi dice que “ellos son republicanos y que son
los españoles los que han aceptado la monarquía”. Y lo dice vestido con la
camiseta de un equipo que se llama “REAL Sociedad”. No es extraño que Otegi
este encantado con las visitas que la presidenta madrileña haga a Euskadi en
tanto vienen a reforzar sus posiciones.
Díaz Ayuso
para mí personifica “la chulería madrileña” que ha insultado a leoneses,
navarros… denominándonos “paletos”. Curiosamente esa expresión no la utiliza
cuando se refiere a los nacionalistas vascos o catalanes. Es como situar el
debate en un nivel inferior. Con unos se “confronta” a otros se les insulta
directamente.
También hay
Comunidades en que si se puede establecer una identidad con el concepto Región
( como Extremadura, Valencia, Baleares, Canarias, Andalucía…).
La Comunidad
de Castilla Y León tampoco es correcto tratarla como UNA Región (algo que hace
de forma habitual Mañueco). Como su propio nombre indica el actual marco
autonómico lo componen DOS REGIONES. Hay dos identidades diferenciadas. Sería
tan incorrecto el denominar a un burgalés o a un soriano como “leonés” como el
utilizar la referencia a “castellano” para personas o territorios leoneses.
Pero claro burgaleses y sorianos no tienen el peligro de que se refieran a
ellos como leoneses. Sin embargo es muy habitual que a los leoneses nos asocien
a Castilla y que sea necesario levantar la voz ante esos atropellos.
Castilla Y
León no es una Región como España Y Francia no son un país. Tampoco León es una
provincia más de esa autonomía como lo puedan ser Soria o Segovia (por
ejemplo). Esa confusión la hemos visto tanto en el líder del PSOE como en el
líder del PP. Pero sin embargo los militantes y cargos públicos leoneses de
esos partidos no suelen caer en ese error. Hace falta pedagogía.
Dos valores
fundamentales en democracia son el “reconocimiento de la pluralidad y
diversidad” y también el “respeto”. No se puede llegar a la unidad desde la
imposición. No es actuar democráticamente el decir “tú eres lo que yo te diga”
sin tener en cuenta las opiniones de aquellos a los que va dirigido ese
mensaje. Eso no es respetar y lleva a la confrontación.
El camino
para lograr la unidad es el respeto a la pluralidad en España. Pero hay que
decir a continuación que aquellos que establecen divisiones entre “Euskadi y
España” o entre “Cataluña y España” siguen modelos unitaristas que no respetan
la pluralidad. Hay que reivindicar que esa pluralidad se extiende al conjunto
del territorio español y que no es menos español un guipuzcoano que un murciano
(por ejemplo).
Para llegar
a ese reconocimiento de la pluralidad un buen paso sería que se diferenciase lo
que es Comunidad Autónoma y Región.
No hay comentarios:
Publicar un comentario