viernes, 4 de enero de 2013

                                       RESPONSABILIDAD Y SOLIDARIDAD


            Se hace necesario evaluar en que medida los sacrificios que se nos demandan están en correspondencia con los beneficios que cabría esperar. Es necesario que en estas situaciones se nos dibujen horizontes de esperanza suficientemente creíbles. Una de las claves de la situación actual es la falta de confianza en casi todo.


            Tenemos que caminar juntos desde las diferencias y las discrepancias. Hay demasiadas dósis de desesperación, problemas verdaderamente graves que se hace necesario atender. Diría que todos tenemos que asumir que nuestras condiciones de vida van a empeorar, pero  hay también que fijar unas condiciones mínimas a respetar y un modelo para conseguir superar la situación actual. Es necesario compaginar responsabilidad y solidaridad.


            Entiendo que está crisis deberá llevar aparejada en su salida unos cambios de conducta que nos lleven hacia una sociedad más responsable. Hemos tardado excesivo tiempo en darnos cuenta de que algunos de los bienes que se tenían eran ficticios al ser producto de una deuda que luego hemos visto que no se podía pagar.

domingo, 16 de diciembre de 2012


DESDE LA RESPONSABILIDAD A LA PROSPERIDAD.

         Si hay algo que ha venido caracterizando nuestro medio social en los últimos años son las actitudes irresponsables que se han extendido a diferentes ámbitos. Tendemos a pensar que esto efectivamente es así, pero a continuación atribuimos esa irresponsabilidad  siempre al “otro”. Ello nos lleva a adoptar actitudes paralizantes por cuanto los cambios en los modos de conducta los deberá efectuar únicamente ese otro. Pero claro también a la inversa, y desde esa misma posición, ese otro va a esperar que sea yo el que rectifique. Así que “unos por otros, la casa sin barrer”.

            Sin embargo la gravedad de la crisis y la amplitud de la misma nos hacen sospechar que las irresponsabilidades son más bien generales y no se reducen únicamente a unas pocas personas. No son sólo de “ellos”, también son nuestras. El aceptar que esto es así, debe ser el principio para poder avanzar en mejorar nuestro medio social.

            Una de las lecciones que nos aporta la crisis actual es que la prosperidad económica depende en buena medida de la caracterización de las personas que componen esa sociedad. En esa caracterización cobra especialmente importancia lo que es la asunción de unos determinados valores. No es simplemente acumular conocimiento (que también) como la formación en valores y formas de conducta. En ese sentido la superación de la crisis actual deberá de ir acompañada de cambios en las conductas sociales que nos lleven desde la responsabilidad a la prosperidad.

martes, 11 de diciembre de 2012


EL ESTADO DE LAS AUTONOMIAS EN CRISIS.


            Si hay algo claro es que el Estado de las Autonomías tal y como fue planificado por Martín Villa se encuentra actualmente en una profunda crisis. Sus ineficiencias son manifiestas y se cuestionan no sólo desde los propios españoles sino también desde el conjunto de Europa.


            La división de tareas y funciones entre las distintas administraciones ha llevado a la duplicar y triplicar los organismos que desempeñan una misma función. La consecuencia es que los costes de sostener esa administración se multiplican y también la desorientación de la ciudadanía respecto de donde debe acudir para solucionar un determinado problema. Podemos poner como ejemplo las funciones relativas a la "defensa del consumidor" que uno las puede encontrar en el Ministerio correspondiente, en la Consejería de turno, en la Diputación o en el Ayuntamiento. Esta situación es irracional y habría que evolucionar hacia "una función, una institución". Hemos de avanzar en la organización del estado de modo que se evite el dilapidar el dinero público en tareas que no reportan beneficio alguno a la ciudadanía.


            También se hace necesario que los servicios básicos como pueden ser la sanidad se correspondan al conjunto de los españoles con independencia de la Comunidad Autónoma en la que residan. Así la atención al paciente se deberá prestar en el centro sanitario más próximo a su domicilio con independencia de que el mismo se encuentre en su Comunidad Autónoma o fuera de ella. No puede ser que la división de competencias provoque las tensiones actuales. Desde la racionalidad pero también desde la voluntad política habrá que buscar una cierta igualdad en la atención sanitaria que se reciba en las diferentes comunidades. Si la sanidad pública parte del concepto de la atención universal a todos los ciudadanos con independencia de sus ingresos, creo que ese mismo principio también hay que aplicarlo a nivel de territorios y Comunidades Autónomas. Los criterios de nivel de población y distancia al centro sanitario deberían ser aplicables por igual a toda España. Lo mismo cabría decir de otros servicios básicos.

domingo, 2 de diciembre de 2012


SOBRE LA DIFERENCIA ENTRE MANDAR Y DIRIGIR.


            Diría que en muchos casos tanto a nivel de la empresa como de la administración se manda mucho pero se dirige poco. El mandar se hace desde la demanda de una obediencia ciega a unos subordinados a los que se subestima y con los que no se establece ningún tipo de comunicación. Basta con conseguir que otros cumplan tus órdenes, tus mandamientos.


            Sin embargo dirigir es mucho más exigente en sus planteamientos. Se necesita marcar la dirección, los objetivos a alcanzar. En ese sentido es necesario definir tanto las estrategias, como los medios de cara a tratar de alcanzar esos objetivos..


            Dirigir implica también un ejercicio de la autoridad, al igual que mandar. Sin embargo en un caso se busca la implicación de las personas a las que se dirige en la consecución de los objetivos. Para ello se hace preciso la comunicación e incluso la capacidad de saber que siempre es posible encontrar parte de verdad en los demás. Ver como enriquecedor aquello que te pueden aportar las personas que están en mayor medida en contacto con las cosas. Ser incluso capaces de cambiar en función de las aportaciones que en un momento te puedan dar.

sábado, 24 de noviembre de 2012


            LAS RAZONES DE ESTADO DE MARTIN VILLA.


            El Estado de las Autonomías actual nace bajo el impulso del entonces ministro de Administración Territorial por UCD Rodolfo Martín Villa. En su concepción este ministro trataba de contraponer a los nacionalismos periféricos un centro fuerte. Diríamos que este  Estado lo diseña alguien que no cree en su propio proyecto y al que las circunstancias obligan a actuar.


            La Región Leonesa fue sacrificada a un plan en el que ni siquiera los propios dirigentes del entonces partido gobernante creían. Lo decía con toda claridad el que era portavoz del partido centrista en el Ayuntamiento de Ponferrada, Luis Soto Pérez: "el sentimiento, la aspiración de todos los componentes de la Diputación, así como la mayoría de mujeres y hombres de El Bierzo, era optar por León sólo, lo que así se manifestó en una encuesta realizada en los ayuntamientos".


            Los motivos por los que se obraba en abierta oposición a lo que era su voluntad y la de la ciudadanía, también los exponía con claridad [1]: "Nuestro presidente provincial del partido (es decir Martín Villa) que en aquel momento tenía bajo su responsabilidad llevar a cabo el mapa autonómico de España llegó a la conclusión de que si proliferaban para lo sucesivo los entes autonómicos demasiado, llegaría el momento que en el Congreso de los Diputados habría más diputados que intentarían defender los intereses particulares de cada una de las zonas que los intereses de Estado en su generalidad, de ahí su gran, sublime idea de atajar en parte todo aquello que se veía casi seguro".