jueves, 18 de diciembre de 2025

LOS LEONESES NO PIDEN QUE LES DEN, PIDEN QUE NO LES QUITEN.

 


            Mi vida ha estado muy ligada al Tren de la Robla. En León durante muchos años hemos vivido en la calle Renueva y siempre ha sido un punto de referencia familiar. Mi bachiller lo estudie en el colegio Maristas y era algo habitual que  al jugar en el patio el balón se caía a las vías del tren. Había que bajar a recuperarlo. teníamos incluso una especie de escalera para poder bajar, estaba al lado de la virgen que adornaba el patio. Luego mis estudios universitarios los hice en la Universidad de Deusto y fueron bastantes las veces que hice el trayecto completo Bilbao-León ( o a la inversa). Además tenía la ventaja de que la estación se encontraba cerca de mi casa.

            Con ese historial de vida, escuchar hablar de la imposibilidad de que el tren llegue donde ya llegaba antes, me produce una cierta irritación. Cuando uno se gasta en algo un dinero es para producir mejoras. Aquí se ha derrochado dinero para estar mucho peor que estábamos antes.

            Apelar a la ecología como justificación me parece bastante aberrante. Claro si se quiere evitar el trasbordo a un autobús eléctrico lo que se fomenta es que ese viaje se haga en coche (lo que no es muy ecológico). Especialmente si se va con equipaje las dificultades aumentan. Recuerdo que en alguna ocasión cuando ya volvía de vuelta en verano, el equipaje que llevaba en ese tren era importante y desde luego no hubiera sido posible trasvasarlo a un bus .

            Se nos llena la boca de solidaridad para evitar la despoblación, pero luego hacemos este tipo de cosas para impedir que nuestros pueblos puedan contar con medios de transporte. No es que se pidan unos nuevos, lo que se pide es que no les quiten los que ya tenían. Hay  palabras que suenan huecas (también en campaña electoral).

            De ese tren nos han quitado hasta el nombre. Juan Pedro Aparicio le dedico una de sus obras “El Transcantábrico”. Recogía todo el encanto de ese viaje en el que había sorteo de garrapiñadas en base a una baraja de cartas, la comida en Mataporquera y muchas otras cosas. Bueno pues hoy esa denominación la recoge un tren de ultralujo que ya no pasa por León y cambia su recorrido. Pasamos de un tren popular a un tren de lujo y una vez más nos quitan cosas.

            Los leoneses de una cierta edad hemos tenido la oportunidad de asistir al Teatro Emperador. Sin duda un referente cultural de primer orden para la ciudad de León. Fue cerrado en el año 2006 y la demanda de los leoneses ha sido recuperarlo . Que la ciudadanía pueda ir donde ya iba antes y readaptarlo al momento actual. Aquí parece que se apunta que pueda haber una recuperación, pero la ciudanía después de tantos desengaños desconfía. Necesita verlo para creerlo.

            Un ejemplo más pasa por el de que hasta la España de las autonomías en los libros se podía estudiar la Región Leonesa como una de las que componían el mosaico español. Sin embargo Martin Villa como ministro de Administración Territorial procedente del franquismo quiso hacer un frente de contención a los nacionalismos vascos y catalanes. Desde su perspectiva ese dique de contención era la creación de “un centro fuerte” y de ello nació la autonomía de Castilla y León. Era un juego de fuerzas centrífugas y centrípetas. Hoy es una evidencia que su proyecto fracaso por cuanto no se pueden “fabricar” identidades regionales sin base histórica. Han gastado muchos millones de euros en eso (como reconoce una resolución del Ayuntamiento de Valladolid ) y es “fábrica ha fracasado”. Recordamos que en septiembre del 2019 en ese Ayuntamiento se acuerda un texto que dice:  El Ayuntamiento de Valladolid insta a la Junta de Castilla y León a modificar algunos aspectos que viene aplicando desde los inicios de la Comunidad y que no han servido para superar localismos ni provincianismo ni para fabricar sentimiento de pertenencia a la Comunidad…”.

            Sirvan estos ejemplos para justificar el título de este artículo. Los leoneses no piden tanto “nuevos logros” somos más modestos y se busca que por lo menos no nos quiten algo que ya teníamos. La decadencia leonesa ha estado basada en decisiones políticas que claramente nos han perjudicado y esas decisiones no han sido sólo de un determinado color político o partido. Las han causado partidos que han ocupado posiciones de gobierno ya sea en la Junta como en el Gobierno Central o incluso en algún caso también a nivel municipal. Es hora de cambiar y recuperar aquello que nunca debimos perder.

martes, 9 de diciembre de 2025

ESCRIBIR AL DICTADO DEL PODER DE LA JUNTA.

 


            Esto de escribir al dictado del poder no es precisamente nuevo, diría que se ha dado desde siempre. Pero claro eso supone que hay una ocultación deliberada de la historia para acomodarla a los propios intereses.

            Un primer ejemplo vendría a ser el del Cantar del Mio Cid. El guerrero castellano encarga a un juglar ese poema y claro no pensaran ustedes que el juglar iba a decir algo negativo respecto de aquel que le hace el encargo. Así ensalza su figura (aunque El Cid utilizaba la cabeza de sus enemigos como munición de sus catapultas). Hay que reconocer que hizo una buena inversión ya que muchos siglos después (y en base a ese cantar del juglar) El Cid sigue apareciendo como héroe y el rey leonés como villano ( “que buen vasallo si hubiese un buen señor” dice el Cantar). En esta búsqueda de héroes hoy se siguen haciendo series o películas en base a ese poema épico. Para los expertos es claro que ese relato no se corresponde con la verdad, pero  el público en general no es el que acude a las bibliotecas a estudiar este tipo de cosas.

            Ahora la Junta pretende hacer los fastos del 800 aniversario de  “la unión definitiva de Castilla y León”. Sospechen ustedes si la conclusión de lo que se pueda decir se hace desde el poder y sin apelar a ningún tipo de investigación. Se paga directamente a aquellos que dicen lo que yo quiero que digan y se elimina al discrepante.

            Vayamos a un autor que no es leonés ni leonesista Pérez Bustamante. Sin embargo si es un experto en la Corona de Castilla sobre la que hace su tesis doctoral. Así dice que en 1230 la Corona de Castilla se dividía en 5 grandes circunscripciones:

·        León

·        Galicia

·        Castilla

·        Murcia

·        Andalucía o Frontera.

            Es decir, no todos los territorios que componían la Corona de Castilla podían ser identificados como castellanos. Tal identidad sólo correspondía a una parte, a uno de sus reinos, al Reino de Castilla. Cuando la Junta pretende decir que a partir de 1230 León y Castilla forma n una misma unidad tendría que incluir en esa supuesta unidad castellana a Andalucía, Murcia, Galicia y desde luego Asturias. Pero claro a esos no los incluye.

            Además hay que decir que en esas divisiones no todas tienen igual nivel de autonomía en sus decisiones políticas. El Reino de León será el único que de forma regular mantendrá Cortes propias.

            La Corona de Castilla lo que confirmaba era la hegemonía castellana, la dirección de Castilla en la organización territorial. Ahora bien, junto a esa personalidad castellana se mantenía vigorosa la personalidad leonesa hasta el punto de que se hacía incluso necesaria su nominación para hacer entender a un interlocutor que formaba parte de esa Corona. No se decía, por ejemplo, la Corona castellano y gallega o castellano y andaluza, se decía en reconocimiento a esa personalidad castellana y leonesa. Es decir León en esa Corona era mucho  más diferencial de lo que pudiera ser Murcia, Andalucía, Asturias o Galicia. Sin embargo la Junta a golpe de talonario público nos trata de vender que estamos unidos desde hace 800 años. Ya lo decía Quevedo “poderoso caballero es don dinero” ( y más si ese es un dinero que se pone en base a los impuestos que paga la ciudadanía).

            Desde el punto de vista histórico y sociológico es muy fácil comprender que un reino como el leonés que había mantenido una posición hegemónica entre los reinos de España no podía sin más desaparecer. El Reino de León había perdido su carácter hegemónico pero siguió conservando su personalidad e identidad.

            Pero si quieren ir a una historia mucho más reciente tenemos que hasta la llegada de la España de las Autonomías había una división de España que incluía a la Región Leonesa (León, Zamora y Salamanca) y otra que era Castilla la Vieja ( en la que estaban las provincias de Santander , hoy Cantabria, o Logroño , hoy Rioja). Algunos que vamos sumando años lo recordamos como parte de nuestros estudios de geografía. Hay mapas de esta época que lo constatan y que supongo obviara la Junta por cuanto no se acomodan a su discurso.

            Les diría que desconfíen de aquellos que falsean la historia para buscar afianzar su propio poder. Si lo hacen con estas cosas lo pueden hacer con cualquier otra. La libertad es la base de la democracia. Cuando se paga a otro para que diga lo que a mí me interesa, se coarta la libertad. Son millones de euros los que cada año se gastan para tratar de fabricar (como se dice en una resolución del Ayuntamiento de Valladolid) esa unidad. Claro lo que se gasta en una cosa ya no se pueda gastar en otra y luego faltan recursos para sofocar incendios o para la sanidad.

            Pero a pesar de todos los millones que se utilizan para difundir esas falsedades, seguimos en pie. La dignidad no se compra.

lunes, 10 de noviembre de 2025

NO HAY FINAL SIN ETAPAS PREVIAS.

 


            En el leonesismo creo debemos hacer una cierta autocritica sobre nuestros modos y formas de organización. En mi opinión caemos en estos errores:

·        El individualismo, que nos lleva a pensar que cada individuo tiene la solución y descarta lo que se haya podido hacer hasta ahora. Así “descubrimos el Mediterráneo” cada poco tiempo y es una eterna vuelta a empezar.

·        Somos muy dados al discurso, a la manifestación, algo que nos sirve más como desahogo y no tienen consecuencias prácticas. Al día siguiente las cosas siguen como estaban y nada ha cambiado. En mi opinión ese tiempo ya ha pasado y los leoneses hemos demostrado de mil formas que este marco autonómico se ha impuesto contra nuestra voluntad. Eso pasa hoy y lo ha pasado siempre. Entonces lo que hay que hacer es a partir de esa base para conseguir un marco autonómico propio.

·        También somos poco conscientes de que para avanzar en el objetivo de conseguir una autonomía leonesa es necesario cubrir etapas previas. Hemos reiterado hasta la saciedad que queremos un marco autonómico leonés pero en el “todo o nada” nos quedamos siempre en el nada.

Hoy en este artículo me quiero ocupar de este último punto. Creo que una de esas etapas debe ser el reconocimiento de que este marco autonómico lo componen 2 REGIONES. En consecuencia nunca se debe igualar Comunidad Autónoma y Región. Desde el punto de vista teórico incluso el actual líder del PSOE en esta Comunidad admite esa pluralidad regional e incluso dice que “esta admitida por todos”. Sin embargo es evidente que esto no es así y lo vemos cada día en los medios de comunicación e incluso es habitual que territorios leoneses se identifiquen como castellanos.

Lograr ese reconocimiento de la regionalidad leonesa se debe traducir en hechos. A nivel de comunicación diferenciar las dos regiones, en las estadísticas o en los presupuestos lo mismo. Es decir hay que conseguir pasar del reconocimiento “nominal” al “real” . También hay que pedir al PP de León que sea más reivindicativo y rechace la posición del señor Mañueco en el que dice que León es una provincia más dentro de Castilla y León. Digo el PP de León, tal vez haya que excluir a Ester Muñoz demasiado ocupada en su propia proyección como lugarteniente de Feijoo y castigo de Sánchez. Sus votantes le preocupan entre poco y nada.

La capacidad de influencia se mide fundamentalmente por el número de representantes que puedas tener en cada parlamento. Lo estamos viendo con total claridad en el Gobierno de España. Sin embargo los votos políticos de “las provincias” son muchos más que los que puedan tener Cataluña, Madrid o Euskadi que parecen muchas veces como los únicos puntos de referencia. Igual hay que impulsar una cierta “rebelión” para que su voz “se haga valer”. No puede ser que unos estén para “pagar” y otros para “recibir”. Hay también que promover servicios dignos en las grandes áreas sociales y evitar diferencias en función del potencial económico.

La unidad se logra desde el reconocimiento de la pluralidad. Sin embargo esa pluralidad debe abarcar al conjunto de los pueblos de España y no limitarse a su periferia. El modelo de España de la extrema derecha no es muy distinto del que tienen los partidos independentistas. La diferencia será que unos defienden ese modelo y otros lo detestan, pero comparten contenidos.

El leonesismo debe ganar en concreción de las cosas para que ello permita avances aunque sean pequeños. Desde el principio algo que ha lastrado el conseguir objetivos es que no se considere como algo útil y posible la autonomía leonesa. En la encuesta que en su momento hizo la Diputación al inicio del proceso el 69,21% de las recibidas apostaba por “León solo” frente a un 4.45% que prefería la opción de Castilla y León . Es decir el diferencial era de 64.76 puntos ¡casi nada! Era evidente cuál era la voluntad de los leoneses. Sin embargo había otra pregunta que en mi opinión jugo un papel  decisivo. En concreto era “En el caso de que finalmente, León se inclinará por una opción distinta a la que usted ha señalado ¿la aceptaría igualmente, o la rechazaría por considerarla inaceptable? A lo que un 70.46% de los que respondieron a ese cuestionario contesto que “aceptaría otra opción si quedan a salvo los intereses leoneses” otro 12% la aceptaría sin más cualquier otra opción y un 7.77% rechazaría de plano cualquier otra opción. Quedaba muy en el aire que significaba “quedar a salvo los intereses leoneses” y ello pudo dar pie a que Martin Villa considerase que los concejales de su partido se podrían plegar a sus deseos (de crear una autonomía que sirviese de contrapeso a los nacionalismos vascos y catalanes)

En definitiva creo que el mejor “alimento” para avanzar será ir consiguiendo objetivos. Hay que evitar que se perciba que estamos en un “callejón sin salida”

viernes, 7 de noviembre de 2025

NO ES LEONESISMO, ES DEMOCRACIA.

 

NO ES LEONESISMO, ES DEMOCRACIA.

            En enero de 1.983 se hace público un estudio de Sofemasa  que había encargado la Junta de Castilla y León. En dicho estudio se dice textualmente “los leoneses tienen un sentimiento muy notorio de ser una entidad con identidad propia bien diferenciada de la entidad castellana”. Al mismo tiempo añade “el rechazo que manifiestan los entrevistados leoneses no es tanto al hecho autonómico como hacia la autonomía conjunta”.  Atención que esto se dice en 1.983 y lo dice un estudio pagado por la propia Junta de Castilla y León (que supongo nadie la considerará sospechosa de leonesismo). Es decir se conocía la voluntad de los leoneses y se obro en abierta oposición a sus deseos e intereses.

            También al inicio del proceso la Diputación hace una encuesta entre los ayuntamientos para conocer su posición sobre el tema. Era un modo de sondear sobre lo que podían hacer esos ayuntamientos en sus votaciones. El resultado sobre el total del censo no dejaba lugar a dudas. Un 69.21% deseaba una autonomía leonesa y un 4.45% una autonomía conjunta con Castilla.

            Posteriormente diferentes medios de comunicación se han hecho eco de estudios sociológicos y en todos ellos sin excepción se detecta una mayoría clara favorable a una autonomía leonesa. Por no extenderme demasiado en este punto recuerdo una encuesta de 40DB realizada en Febrero del 2022 en la cual se decía que un 56.3% de los leoneses eran partidarios de dividir la actual Comunidad Autónoma entre León y Castilla mientras los partidarios de mantenerla como estaba eran un 17,5%. (un 26.2% no contestaba). Es decir estamos en unas diferencias que no dejan lugar a dudas.

            Pero habría más indicadores. Por ejemplo a lo largo de los años se han producido muchas manifestaciones favorables a una autonomía leonesa, siendo alguna de ellas reconocidas como las mayores de la historia. Ahora díganme alguna favorable a Castilla y León. No, aquí no existe la división de opiniones, lo que hay es una imposición a la voluntad democrática de los leoneses.

            Vamos ahora  a los acuerdos municipales. Tenemos que 77  Ayuntamientos  (72 en la provincia de León) que han votado resoluciones favorables a una autonomía leonesa. Lo han hecho concejales de todos y cada uno de los partidos, no importaba que en ese ayuntamiento no tuviese representación UPL. En muchos de esos ayuntamientos la decisión se ha adoptado por unanimidad. Los rechazos son insignificantes. También la propia Diputación de León ha aprobado una disposición favorable a una autonomía leonesa.

            Sin embargo esa voluntad popular ha sido “secuestrada” por una clase política que no ejerce su papel de representantes de la ciudadanía que les ha votado.

            Por eso es un poco el título de este artículo. No hace falta ser leonesista para apoyar una autonomía leonesa, basta con ser demócrata y respetar la voluntad de la ciudadanía. Los concejales y alcaldes de muchos ayuntamientos así lo han entendido y se han rebelado a las propias directrices de sus partidos.

            Hoy asistimos a un gran distanciamiento de la ciudadanía respecto de la clase política. Algo que considero que no es bueno y puede fomentar populismos que se alejan del marco democrático. Esta sucediendo no sólo en España sino también en Europa y en general en el mundo. Pero claro si el político se distancia de su papel de representante de sus votantes y desliga su poder de voto con lo que piensan sus votantes es normal que suceda esto.

            Es necesario y hasta urgente que se restablezca la conexión entre los políticos y sus votantes. Que ejerzan su papel de representantes.

            Hay datos más que suficientes para dejar muy claro cuál es la voluntad de los leoneses. Diría que no hacen falta más. La duda no es “lo que desean los leoneses”, la duda es si los poderes políticos van a respetar esa voluntad.

            Si se admite ese papel de representantes luego habrá que examinar como se canaliza esa demanda, pero lo que no se puede hacer es ignorarla. Hay que tener en cuenta como decía al principio de este artículo que ese deseo mayoritario también lo era en el origen de ese proceso y que incluso era conocido por la propia Junta de Castilla y León. Es decir siempre hemos estado en un marco autonómico impuesto. Es hora de reconducir esta situación. Los errores no caducan y los valores democráticos lo exigen.


domingo, 5 de octubre de 2025

¿ES ESTE UN MUNDO CUERDO?

 


            Asisto un día tras otro a la lectura de unas noticias que me parecen irreales. Me parece inaudito que todo un presidente de Francia tenga que poner fotos de su mujer embarazada para demostrar que pertenece al género femenino. Pero supongo que si lo ha hecho será por la presión social para desmentir unos rumores. Menos mal que es el país de las libertades.

            Luego veo que en Afganistán para rescatar a alguien víctima de un siniestro primero debe preguntar el sexo al que pertenece. Los talibanes anteponen el evitar que una mujer sea atendida por un rescatador hombre a su propia vida. Vamos que si alguien ve una mano entre los escombros lo primero no será  averiguar si está viva sino ver si se trata de un hombre o una mujer. ¡ Que barbaridad ¡

            Corea del Norte dicen que es una República. Pero claro el actual dirigente es hijo de su padre y ya esta preparando para que su hija sea su sucesora. En eso puede tener rasgos comunes con las monarquías, pero claro hay una diferencia muy sustancial aquí su poder es omnímodo y no sujeto ni a leyes ni a parlamento. Dirige, manda y ordena.

            Como la información es poder, pues en Corea del Norte el ver una película o una información que viene del exterior está penado con prisión o incluso con pena de muerte. Y ese personaje es uno de los tres líderes que aparecen con el chino y el ruso para una alternativa al mundo occidental. Bueno pues desde luego no es algo que yo desee.

            En Estados Unidos que en una cadena privada alguien dice algo que disiente del pensamiento de Trump pues nada, lo echamos de la cadena. Ah, que dicen que son liberarles, bueno pues mi concepto de libertad es muy diferente del suyo.

            Puedo entender que en todas las sociedades hay personas que hacen actos “locos”. Eso entraría en lo que E. Durkheim denominaba “hechos normales” ( y ponía como ejemplo el suicidio). Pero es que aquí estamos hablando no de la excepción, estamos hablando de la norma en esas sociedades y también de sus más altos dirigentes.

            Asistimos a una gran polarización social. Se es de Sánchez o anti-Sánchez,  pro-Trump o anti-Trump… Apenas hay lugar a los matices o a decir sobre que cosas estas de acuerdo y sobre que otras no. La polarización va de la mano de la personalización con lo que las ideas suelen quedar a un lado. Coincido que se da lo que Alain Finkielkraut denominaba “la derrota del pensamiento”.

            Pero claro todo esto tiene un sustrato social. Diría que en este momento tenemos diferentes alternativas para “que piensen por nosotros”. En el coche ya tenemos el GPS que nos indica el camino a seguir. Si hay dudas sobre una cosa consultamos en internet o a través de la denominada inteligencia artificial. Pero es cuestionable si todo esto favorece un mayor desarrollo o lo que hace es “embobarnos” en la comodidad de que otros piensen por nosotros.

            Hubo un momento en que en el ámbito educativo se fomentaba el que hubiese el mayor número de ordenadores en las aulas y que los alumnos tuviesen acceso a ellos. Hoy sin embargo ya empieza a haber la tendencia contraria por cuanto esos ordenadores y tabletas lo que hacían era limitar el desarrollo personal de los alumnos. De la necesidad muchas veces ha surgido la innovación, pero la comodidad lo que nos hace es ser más vagos.

            Esos procesos también aumentan nuestra dependencia de otros. Somos menos autosuficientes. Elaborar un pensamiento o una reflexión supone un esfuerzo. Casi siempre estará llena de matices sobre aquello sobre lo que se quiere opinar. Sin embargo cuando nos dejamos llevar, eso hace más fácil los gobiernos de la tiranía que también “piensan por nosotros”.

            El que las opciones radicales estén ganando peso en el mundo igual tiene que ver con el hecho de pasar del “pensamiento” al “seguimiento” ( y no sólo en el plano político).

            La cultura de la imagen gana cada vez más peso frente a la lectura, la reflexión o el pensamiento. Hoy la referencia son los influencers que desde la simplicidad llegan a un gran número de personas en formatos muy cortos de tiempo. Pero elaborar un pensamiento supone unas exigencias distintas. Nuevamente aquí la referencia es mostrar e invitar a seguir. El que recibe este tipo de estímulos no busca elaborar con ellos otros propios. Quiere que le den las cosas hechas y cuanto más fácil mejor. Diría que también algunos padres siguen este modelo de educación para sus hijos. Pero claro cuando se tengan que enfrentar al mundo no van a tener el bagaje suficiente para hacerlo con éxito.

            Para ganar en cordura debemos avanzar en autonomía de pensamiento y diría que no vamos por el mejor camino.

 

jueves, 2 de octubre de 2025

LEONESES FUERA DE LEÓN.

 


            El que esto escribe es uno de esos muchos leoneses que viven fuera de la Región Leonesa. A ellos habría que sumar los que habiendo nacido en otros territorios tienen a sus padres o a sus abuelos de origen leonés. En mi experiencia personal puedo decir que tanto en el ámbito laboral como en el de vecindad he encontrado un gran número de personas que tienen origen leonés.

            Buscando un modo de relación y de contacto con las cosas de su tierra se crearon las casas de León con diferentes denominaciones. La del Hogar Leonés en Bilbao está cerca de cumplir nada menos que 100 años (se creo en 1930) y es la más antigua de las que hay en España. Está ubicada en el Casco Viejo de Bilbao y desde sus ventanales se puede ver el Teatro Arriaga como centro neurálgico de la villa.

            Diría que estos centros actúan a modo de “embajadas leonesas” ya sea en otros puntos de España o también en el extranjero. Allí se presentan libros de contenido leonés, se proyectan películas que estén hechas por leoneses o traten temas de León (en Bilbao en el ciclo “León va de Cine”) o se colabora para que los productos de León se puedan ver y vender en las calles de la ciudad. También son fundamentales para que se pueda visualizar “lo leonés” fuera de León. En ese sentido a través de ellos se canaliza la presencia de los pendones en las calles de sus ciudades (por ejemplo).

            Pero también en  estos centros se deja notar el paso del tiempo y hay dificultades para poder seguir haciendo lo que antes se llevaba a cabo. Una ley excesivamente restrictiva ha llevado a que no puedan tener unos modos de financiación suficientes (por ejemplo prohibiendo que pueda haber bingos en sus locales). Además el tiempo no sólo recae sobre la propia organización, también lo hace sobre las personas que son sus socios. Eso supone la dificultad de integrar a generaciones jóvenes que buscan modos de relación que no encuentran en esas instalaciones (los jóvenes buscan lugares donde van los jóvenes). Todo ello provoca que no se hagan cosas que antes se hacían. Por ejemplo en Bilbao había un corro de aluches que se hacía delante mismo del Teatro Arriaga, se hacía un magosto en el Arenal de Bilbao y también cada año se hacía una reunión alrededor de un cocido maragato o también del Botillo.

            Estos Centros son también un ejemplo de resistencia y resiliencia. La Junta viene tratando desde hace muchos años en transformarlos en Centros de Castilla y León. Para ello la presión es de tipo económico, negando apoyo a los centros leoneses. A ello se ha venido dando respuesta de que “la dignidad no está en venta” y siguen siendo lo que han sido siempre, leoneses (y en el caso de Bilbao son casi 100 años). Ello no supone que se niegue el derecho a ser socio a personas que han nacido en otros lugares (fuera o dentro de la actual Comunidad Autónoma), pero siempre manteniendo la esencia leonesa.

            En unos tiempos en los que en los medios hay un ataque continuado a la identidad leonesa, la presencia de estos centros es fundamental como un “faro que reivindica la propia existencia leonesa fuera del ámbito leonés”. Y esto no es algo que sólo encaje en la esfera de los sentimientos, también tiene una importante repercusión económica . Es imposible vender “lo que no existe”. Dar a conocer la propia existencia y prestigiarla es el camino para ganar cuota de mercado . Todas las grandes marcas lo saben y por eso gastan grandes cantidades de dinero en ganar notoriedad y prestigio.

            Creo conveniente el potenciar el papel de esos centros como “altavoces” de lo leonés en cualquier ámbito (cultural o económico). Hay que aprovechar el potencial que tienen de estar ubicadas en el centro de las ciudades. Por otra parte,  se hace necesario el apoyar esos centros y a sus directivas para lograr el mantenimiento de sus sedes y también el favorecer la incorporación de personas jóvenes que vean representados sus intereses en las actividades que se realizan. La sociedad no es la misma hoy que hace 100 años y hay que favorecer que se produzca esa adaptación (sin por ello perder sus esencias).

            Los leoneses que vivimos fuera sentimos nuestra tierra y también necesitamos que esa tierra nos sienta como algo propio. Un buen ejemplo de ello es el reciente premio “leonés en el extranjero” a Pilar de la Puente. Hay que aunar las necesidades que habría que cubrir y ampliar los servicios que se pueden prestar . Hacerlo será la clave del futuro y puede permitir mantenerlas y que sean altavoces de todo aquello que se desarrolla en el ámbito leonés.

viernes, 12 de septiembre de 2025

LA DIVISIÓN NO ES EL BIERZO, LEÓN. TAMPOCO CATALUÑA, ESPAÑA.

 


            Últimamente es frecuente ver que en bastantes medios de comunicación se establece la división entre “León y El Bierzo”. Desde luego no comparto esa fragmentación. El Bierzo es una parte de la Región Leonesa y carece de sentido establecer esa diferencia.

            Además eso supone anular la gran riqueza comarcal leonesa. En esa división ya no entran comarcas de gran personalidad como Maragatería, Babia, Laciana o Cabrera (por poner sólo algunos ejemplos). Ese reduccionismo lleva a la disyuntiva entre “León” o “El Bierzo” y claro es un error.

            La simplificación es un camino hacia la falsedad. Ni la ciudad de León se puede identificar con “León” ni Ponferrada con “El Bierzo”. Bajo esas denominaciones hay muchas otras cosas que no se deberían obviar.

            Lo que ocurre con León me recuerda en gran medida a las divisiones que los independentistas establecen entre Cataluña y España ( otros lo hacen entre “Euskadi y España”). También en esos casos se parte del concepto de que Cataluña o Euskadi no forman parte de España. En esa misma filosofía se anula a las diferentes partes que forman España. Es un concepto uniformista y centralista en el que ya dejan de existir Extremadura, León, Andalucía o Aragón (y otros más). Se comparte también la cierta idea de asociar Madrid con España (algo muy propio de Ayuso también). Pero España es mucho más que Madrid y la prueba es que en el propio escudo de España no hay presencia  de Madrid. En ese escudo que es una representación de nuestra historia encontramos referencias a Castilla, a Aragón, a León y a Navarra. Dejar de lado todo ello equivale a falsificar nuestra historia.

            En los desastres de los incendios que hemos tenido este verano creo que entre los muchos errores cometidos también los ha habido en la referencia a la localización. Es un error referirse a un marco político de relativa reciente implantación para comunicar donde se han dado los incendios. Es decir no cabe hablar de Castilla y León cuando los graves incendios se han producido en las provincias leonesas y especialmente en León y Zamora. Afortunadamente en Ávila, Segovia o Valladolid (entre otras) no ha habido incendios. Claro por otra parte hay que recordad que esos incendios se repiten fundamentalmente en esas provincias leonesas (recordemos el de la Sierra de la Culebra en Zamora ). Los marcos naturales entienden poco de las divisiones artificiales que se han hecho por intereses políticos a espaldas y contra la opinión de la gran mayoría de la ciudadanía.

            No creo correcta la división la división que se establecía si el fuego se había producido en León (incluyendo Picos de Europa) o en El Bierzo. Podríamos decir que esos medios tampoco informaban sobre la división que según ellos pertenecía a uno u a otro territorio. Más bien sospechamos que esa división obedecía a su propia estructura organizativa estableciendo las áreas de las que se debían ocupar sus periodistas.

            Creo en la unidad que se construye desde el respeto a la pluralidad. Pero cuando desde los nacionalismos se apuesta por “la biletaridad” lo que se hace es buscar destruir esa pluralidad y situarse en un rango de igualdad con “España”. Es decir la división que establecen sería entre “catalanes” y “españoles” (o “vascos” y “españoles”). Para mi esto es muy similar a la de aquellos que marcan una división entre “bercianos” y “leoneses”. Incluso hemos podido ver este tipo de discurso en algunos responsables políticos en el Ayuntamiento de Ponferrada.

            En todo ello hay un cierto menosprecio al resto de poblaciones y comarcas. La capital histórica de la provincia de El Bierzo fue Villafranca y esta fue partido judicial hasta el año 1966 en que pasa a ser de Ponferrada.

            Las rivalidades “locales” ya sea entre la ciudad de León y Ponferrada o entre Madrid y Barcelona creo que también apoyan esas divisiones que venimos comentando. Esto es especialmente así si trasladamos esa rivalidad al ámbito deportivo y particularmente al futbol. Recuerdo que cuando estudiaba en la universidad un profesor nos decía que un penalti no pitado al Athletic era favorable al incremento del nacionalismo vasco. Creo que además tenía razón en ello, pero claro en ese sentido algunos de esos sectores nacionalistas preferían la injusticia del error arbitral si con ello aumentaba su causa nacionalista.

            Hay que decir que no todos aquellos que hacen este tipo de divisiones obedecen a criterios ideológicos . Muchas veces es o por comodidad o por ignorancia.

            Los que somos leoneses y españoles creo que debemos oponernos a este tipo de tratamiento informativo. El respeto a la pluralidad es también garantía de reconocimiento a la dignidad de las partes que componen un territorio. La simplificación contribuye a la ocultación de esas partes y creo es algo que debemos evitar.

viernes, 5 de septiembre de 2025

HAY QUE UNIFICAR EN EL GOBIERNO DE ESPAÑA LA GESTIÓN DE LOS DESASTRES NATURALES.

 

 HAY QUE UNIFICAR EN EL GOBIERNO DE ESPAÑA LA GESTIÓN  DE LOS DESASTRES NATURALES.

Diría que es una evidencia de que estamos ante un cambio climático. Puedo admitir una mayor discusión sobre los motivos a los que obedece ese cambio pero los datos meteorológicos son claros de que hay un incremento de la temperatura. Podríamos decir que las estaciones ahora se reducen a dos, que podríamos simplificar como verano e invierno. Las estaciones “intermedias” desaparecen.

Es también claro que el cambio climático va acompañado de un notable incremento de los desastres naturales. En menos de un año en España hemos tenido dos de gran magnitud como fue la Dana de Valencia en octubre del 2024 y la ola de grandes incendios que ha asolado principalmente (aunque no exclusivamente) a la Región Leonesa.

La normativa actual lleva a que las competencias para gestionar esos desastres naturales recaigan sobre las Comunidades Autónomas. Diría que hay un cierto consenso en considerar que ha sido una gestión deficiente. Los propios afectados son los primeros que lo han considerado así.

Con la normativa actual el Gobierno de España no puede actuar hasta que así se lo demande y “le dé permiso” el gobierno de la Comunidad Autónoma.

Por un lado este sistema favorece que se produzca un conflicto de competencias. Por ejemplo en la Dana se dijo que las previsiones meteorológicas eran competencia del Gobierno de España aunque el facilitar recursos ante el desastre era algo de la Comunidad Autónoma. Ello hace que  se tiren los trastos unos a otros con lo que se pierde eficacia en la gestión.

Además el que la Comunidad Autónoma tenga que solicitar ayuda al Gobierno de España enlentece el proceso. Hay alguien que hace una petición y otro que tiene que responder. Sería  mucho más ágil si hay una unidad de acción.

La desconfianza para dar poder para actuar dentro de lo que es su ámbito de competencias es algo habitual. Es algo así como “tu dame los recursos, pero los gobierno yo”.  Si esto es así en general, cuando las administraciones son de diferente color político la desconfianza se incrementa exponencialmente (y aún más en el momento político actual).

Ante la magnitud de los desastres naturales no cabe las actuaciones parciales o regionales. A todos los españoles nos afecta lo ocurrido en Valencia y no hace falta que seamos valencianos. Entonces a los grandes problemas debemos de dar una respuesta unitaria, lo que hace que se gane en eficacia y rapidez de respuesta.

Los desastres naturales no entienden de fronteras políticas. Es falso lo que se ha repetido en muchos medios de comunicación de que la ola de incendios ha afectado a Castilla y León. Eso es tratar por igual a Soria y Segovia (por poner 2 ejemplos) que a Zamora y León. Esos incendios han afectado principalmente  a la Región Leonesa y esto es algo que se ha repetido otros años (como en la Sierra de la Culebra). Si en Valencia hay mayores posibilidades de inundaciones y en la Región Leonesa de incendios, habrá que adaptar los recursos a esas circunstancias.

Es otra evidencia el considerar que los desastres naturales no se combaten sólo cuando se producen. Hay mucho que hacer como tareas preventivas. La despoblación y el abandono del medio rural tienen mucho que ver con los incendios. No es casualidad que estos incendios se producen en provincias donde ha aumentado notablemente la despoblación. Con bosques saneados la posibilidad de que el fuego encuentre material inflamable disminuye de modo importante.

También habrá que respetar los cauces de ríos y regueras, evitando construir en ellos.  Muchas lecciones se han podido recoger en las inundaciones de Valencia sobre ello.

La pandemia o estos desastres naturales nos llevan a concluir que el ser humano es bastante “poca cosa” ante la naturaleza. Hay que ser más humildes y dejar de lado esa prepotencia que muchas veces tenemos.

En definitiva abogamos por centralizar las competencias asociadas a la gestión de los desastres naturales en el Gobierno de España. Con ello ganaremos en unidad de respuesta, en agilidad en los procesos. Esa unidad también podría propiciar una mayor fuerza para enfrentarnos a esos desastres, concentrando los recursos de España allá donde se necesiten. Los debates políticos no pueden prevalecer mientras hay ciudadanos que sufren en primer grado las consecuencias. Les aseguro que la ciudadanía les importa mucho más que les den soluciones ante el desastre que saber si un político es en mayor medida culpable que el otro. Por eso es mejor la unidad de acción.

domingo, 10 de agosto de 2025

LAS RAICES Y EL ÁRBOL.

 


             Para que un árbol se mantenga vivo es imprescindible que lo haga sobre unas raíces suficientemente sanas. Es la parte que no se ve, ni aparece en las fotografías, pero es fundamental en el propio desarrollo de la planta.

            Las raíces sostienen el árbol (y por extensión otras plantas) y le alimentan. En tiempos de vendaval las raíces son las que se encargan de que ese árbol se mantenga firme y no caiga. Cuando llega las estaciones secas son también las raíces las que “aguantan” esas situaciones hasta que llegan las lluvias.

            Cada árbol tiene un tipo diferente de raíces. Hay raíces ramificadas otras tuberosas, adventicias… Cada planta necesita un tipo de raíz distinto para cumplir mejor sus funciones.

            Para mi todo ello es un ejemplo de la importancia de las raíces también en el ámbito social. En esta época de la globalización en la que se tiende a uniformizar todo y hacer un mundo que da poco valor a la diferenciación, doy importancia a “nuestras raíces”.

            Cuando alguien visita un lugar quiere ver aquello que es diferente y especial del lugar al que llega. Es un primer aviso de la importancia de las raíces sociales.

            Podríamos decir que esas raíces en primer lugar afectan al ámbito de la familia. No importa donde nos haya podido llevar la vida, pero siempre tenemos una referencia a ese ámbito familiar. Algunos escritores dicen que es la infancia el lugar donde siempre volvemos y anidan nuestros recuerdos. Lo que somos se fundamenta en gran medida en ese periodo de nuestra vida.

            En el ámbito social tienen gran peso lo que son las tradiciones que han ido marcando nuestras vidas.  En el caso leonés podríamos hablar de los pendones, de los carnavales o antruejos, el ramo leonés y tantas otras. Esas tradiciones forman parte de nuestras vidas. Mi apoyo a esas asociaciones que muchas veces con muy pocos medios tratan de conservarlas y difundirlas.

            También en el ámbito social para “ser” necesitamos proteger nuestras raíces. Sin ellas este árbol social se desmorona y cae. No es sólo una cuestión sentimental (que también) es que afecta directamente a nuestra calidad de vida.

            La propia existencia como Comunidad Social esta ligada a las raíces sociales. No se puede vender “lo que no existe” y por ello es primordial la labor de conservación y difusión de esa existencia. Todas las grandes marcas se gastan muchos millones de euros en primero dar a conocer su existencia y luego conseguir asociarla a valores positivos que sirvan para diferenciarla respecto a sus competidores.

            En León estas raíces están muy vinculadas a los valores democráticos. Son las Cortes de 1.188 que la Unesco reconoce como “Cuna del Parlamentarismo” y que supone que por vez primera el pueblo tiene presencia en el Parlamento. Pero también podemos hablar del Fuero de León o de los Concejos que se desarrollan en los diferentes pueblos. La labor del común se podía ver en las Hacenderas o en las Veceras que tantas veces he podido ver en los pueblos de la Ribera del Órbigo. En consecuencia podemos decir que perder estas raíces es perder también los valores democráticos que las sustentan.

            Desgraciadamente en León en  este momento asistimos de forma continuada a una agresión a nuestras raíces y señas de identidad. Hay incluso instituciones que pagadas con el dinero público destinan millones de euros anuales a tratar de eliminar las señas de identidad leonesa, de suprimir nuestras raíces. Es habitual ver en los diferentes medios como se nos asocia a una parte de Castilla o como incluso el propio presidente de la Junta dice que León es una provincia más de esta comunidad como pueda serlo Soria o Ávila (por ejemplo). Pero claro en el escudo de España tan sólo hay referencias a 4 grandes territorios Navarra, Castilla, Aragón y León. El identificarnos como una “provincia más” es intentar robarnos nuestras raíces.

            Otro ejemplo podría ser el relativo a las Cortes de 1.188. No es que no fueran unas Cortes de Castilla y León es que esas cortes nacen por cuanto el rey de León busca el apoyo del pueblo llano contra la nobleza castellana.

            Siempre el poder ha buscado que el relato histórico o social se adapte a lo que son sus demandas. No importa la verdad o el rigor histórico, lo que se quiere y se premia es la sumisión al interés de aquel que paga (aunque lo haga con el dinero de otros).

            El defender nuestras raíces diría que es una cuestión de supervivencia. Si comparamos la evolución de la población leonesa en función de como les ha ido a otras con marco autonómico propio, los resultados son claros. Entre 1.981 y 2024 la provincia de León pierde        -76.260 mientras Navarra gana 169.091 (en 1981 Navarra tenía menos habitantes que León) y La Rioja gana 69.057.  Estos datos (como he explicado en otros artículos) son extensibles al conjunto de las Comunidades Autónomas uniprovinciales (que aumentan un 3.11% sobre el total de la población española, mientras la provincia de León pierde -0.44% y el conjunto de la Región Leonesa -0.97%)

viernes, 8 de agosto de 2025

EL DISPUTADO VOTO LEONESISTA.

 


            Para cualquier observador sería un hecho indiscutible que el sentimiento leonesista trasciende la identidad con los diferentes partidos. Reducirlo (como he visto en algún medio) a UPL y al alcalde de León es de una ceguera preocupante. Las mociones demandando una autonomía leonesa en los diferentes Ayuntamientos han tenido el apoyo de concejales del PP, del PSOE, de VOX, de Podemos, de Ciudadanos, de IU, de UPL y de concejales que se presentaban como independientes. Eso son hechos objetivos y constatables.

            Por eso cuando se apela a que los leonesistas voten al “PP o al PSOE” no sabemos si apelan a que los concejales, afiliados y simpatizantes no se les desmanden y les sigan apoyando, o buscan quitar votos a UPL.

            Pero claro es una apelación que es carente de argumentos. Es un vótenme que necesito sus votos. Como mucho se dice “vótenme para que no gane el contrario”. Diría que en el fondo se deja ver un cierto desprecio por los propios votantes. Se alude “a lo que yo o mi partido necesita” y no a lo que la ciudadanía pueda necesitar.

            Cuando la confianza en el medio político esta por los suelos, el voto se fundamenta más en lo que la ciudadanía considera que cada partido ha hecho en los años anteriores y no tanto en lo que dicen que van a hacer. En ese sentido ¿Qué han hecho esos partidos para merecer el voto leonesista? . Que cada lector responda a esa pregunta, pero sinceramente creo que la respuesta sería bastante unánime y contundente. Tampoco en otros ámbitos territoriales creo que se incentive la identificación con los distintos partidos. Sería mucho más fácil decir “lo que no nos gusta” de cada uno de ellos, que identificar “lo que nos gusta”.

            Por eso creo que sería más factible el trasvase de votantes leonesistas que han optado en otras elecciones por otros partidos hacia UPL que desde votantes de UPL a PP o PSOE.

            Para un leonesista es inadmisible que el actual presidente de la Junta reduzca León como una provincia más de las que se incluyen en este marco autonómico. Eso es un atentado grave no sólo a la historia de León, también a la historia de España.

            Pero claro en cuestiones que dependen del Gobierno Central tampoco nos luce demasiado el pelo. Torneros, Teatro Emperador, Azucarera de La Bañeza…

            Uno tiende a pensar que entre el PP y el PSOE la razón la suele tener aquel partido que no ocupa el poder. El PP es muy crítico con el gobierno de Sánchez pero se olvida lo que hace la Junta que ellos gobiernan. Lo mismo hace el PSOE muy crítico con Mañueco pero apenas referencias a lo que se está haciendo desde el Gobierno Central.

            Hoy parece que el debate ha dejado de estar en el campo de las ideologías y los proyectos para centrarse en los tribunales. Diría que hace falta un saneamiento social y que eso sólo vendrá de la mano de partidos que no se hayan envueltos en todas esas acusaciones. El riesgo es que el hartazgo lleve a impulsar opciones radicales (algo que viene sucediendo a nivel mundial). Tampoco eso parece que vaya a solucionar nada.

            UPL, por lo menos hasta el momento, puede presumir de una hoja de servicios limpia. Con sus aciertos y errores no ha estado en ningún momento vinculada a casos de corrupción (lo que en el panorama actual no es poco). No es una opción radical y asume con claridad los principios democráticos. Por todo ello la puedo ver más capacitada para recoger ese voto leonesista que en otras ocasiones ha optado por otros partidos.

            Desde el convencimiento de que el leonesismo va mucho más lejos que el voto a un partido, damos la bienvenida a que Podemos cree una secretaría para la Autonomía Leonesa. Es verdad que cuando estos pronunciamientos se producen en momentos cercanos a una convocatoria electoral la ciudanía tiende a desconfiar. También lo es que este pronunciamiento no es del todo nuevo ya que anteriormente hubo “círculos” que ya habían defendido ese pronunciamiento. En demasiadas ocasiones tanto en este partido como en el PP o en el PSOE ha habido líderes que han sustentado su ascenso personal en sus partidos en detrimento de su condición de representantes de aquellos que los han votado. Es un poco la línea de Martin Villa cuando decía que la opinión de los leoneses es respetable pero no servía para alterar el mapa autonómico que él había diseñado.

            El movimiento se demuestra andando y hay muchos partidos que tienen mucho que andar para actuar como representantes de aquellos que les han votado y para captar o retener el voto leonesista.

jueves, 10 de julio de 2025

VOTO EN NEGATIVO.

 


            Actualmente podemos decir que el voto de la ciudadanía se impulsa mucho más por el rechazo “al contrario” que por la aceptación “del propio”.

            En España el voto al PP o a Vox se fundamenta en gran medida en el rechazo a Pedro Sánchez como presidente. Pero es que el voto al partido socialista recoge en buena medida el rechazo tanto al PP como a Vox.

            Esta situación se refleja también en el debate parlamentario. Se busca mucho más convencer “de lo malo que es el otro” y apenas hay espacio para mostrar “lo bueno que pueda ser yo”. Por otra parte en este discurso abundan las referencias personales (en base preferentemente a casos de corrupción) y apenas cuentan los programas o las ideas. Ni siquiera hay una defensa de los valores o de la propia ideología.

            Todo ello lleva a una cierta polarización entre aquellos que buscan derribar al que ocupa el poder y los que quieren evitar que la oposición llegue a la presidencia del gobierno.

            También están aquellos que “a río revuelto ganancia de pescadores”. Son los ganadores simplemente no entrando en la pelea directa y haciendo ver que son tan malos los unos como los otros. Entonces se proponen como vía alternativa. De la pelea ante “españoles” ganan en buena medida los antiespañoles. Pero la unidad pasa por la aceptación de la diversidad tanto en criterios ideológicos como en formas de conducta o territorios.

            Hay que hacer notar que la España plural para nada se parece a los modelos que se exponen desde las diferentes posiciones del nacionalismo. Su modelo de España puede ser tan excluyente como el de la España franquista. Cuando se propugna relaciones “bilaterales” entre España-Euskadi o España-Catalunya (como hacen desde el nacionalismo) se promueve que ni Euskadi ni Catalunya son España. Podríamos decir que tienen una extraña concepción de una España que vendría a ser algo así como “el resto”. Es claramente un modelo impositivo que niega la pluralidad de España (en la que se integra también Euskadi y Cataluña)

            Los aragoneses reivindican, con toda la razón. que la bandera cuatribarrada que se incluye en el escudo de España es la del Reino de Aragón. Sin embargo socialmente es mucho más habitual que esa bandera se vincule a Cataluña. El peso del Reino de León en la historia de España es muy superior al de otras comunidades que hoy se quieren reconocer como “históricas”.

            Es erróneo identificar “un pueblo” con una “lengua”. Si analizamos los diferentes países del mundo podemos comprobar que en la gran mayoría conviven varias lenguas (más allá del propio fenómeno migratorio). Esa idea es también propia de los nacionalismos excluyentes. Son muchas las personas que no hablan euskera o catalán y no por ello pueden ser excluidos del territorio en el que viven.

            Aquí parece que también la política española se guía por “vale el que me sirve” (que nada tiene que ver con el lema de la guardia civil). Ello tanto en la esfera del propio partido como en los “apoyos externos”. Dentro del propio partido en León podemos encontrar casos relevantes tanto en el PSOE como en el PP. Se adquiere relevancia dentro del propio partido aún a costa de menospreciar a sus votantes y militantes. La obediencia al poder suele tener su recompensa. En el plano territorial  “vale si me sirve” en función de si me aporta votos para lograr mis objetivos. Poco importa si la demanda que se pueda hacer es justa o se apoya en la voluntad de la ciudadanía. Podríamos decir que se impone el egoísmo propio a lo que pueda ser el respeto a la voluntad popular .

            Pero este voto negativo no sólo se produce en la esfera española, diría que se extiende mucho más. El ejemplo más relevante es el de Trump. La escena política en Estados Unidos se divide entre los partidarios del actual presidente y los contrarios. Claramente hay una falta de liderazgo en el partido demócrata.

            El avance de los partidos de extrema derecha en Europa también ha llevado a las llamadas “líneas rojas” para evitar el acceso al poder de esos partidos. Francia, hasta el momento, ha evitado que el Frente Nacional llegue al poder aún cuando en la primera vuelta de esas elecciones haya sido el partido más votado. Aquí el voto se agrupa entre los partidarios de FN y los contrarios. Falta, una vez más, el voto en positivo vinculado a un liderazgo fuerte.

            La polarización social es otra de las características del medio social y político en el que vivimos. No hay partidos que ganen con una mayoría clara. Las diferencias son pequeñas. Todo ello lleva a un incremento de las tensiones sociales. Haciendo un símil deportivo tenemos que si un partido va 5-0 pues no despierta la misma tensión que si van empatados. En el plano político vendría a suceder algo parecido.

            Sin embargo creo que este “voto en negativo” no es el mejor camino. Hace falta ilusionar desde el respeto a lo que supone la voluntad de la ciudadanía. Esta es la esencia de la democracia.

jueves, 3 de julio de 2025

UPL APRUEBA DEMANDAR CREAR UNA OFICINA DE DEFENSA DE LA IDENTIDAD LEONESA.

 


            Trasladamos a la ciudadanía en general lo que fue el contenido de esa ponencia para que UPL presente en la Diputación de León una moción para crear una Oficina de Defensa de la Identidad Leonesa. Fue aprobada por una amplísima mayoría.

·       MOTIVACIONES.

o   Es muy habitual que en los medios de comunicación se atribuya territorios, monumentos o equipos deportivos como “castellanos”. En algún caso también zonas leonesas se dice que son asturianas o gallegas.

o   Sin embargo “los leoneses no somos castellanos ni lo hemos sido nunca”.

o   La Comunidad Autónoma de Castilla Y León la componen actualmente DOS REGIONES. La propia conjunción separa esas dos identidades

o   Esta confusión de identidades ha sido muchas veces denunciada a nivel individual y también desde diferentes colectivos. Sin embargo falta que esa denuncia tenga también el respaldo institucional. En concreto falta que un mayor pronunciamiento de la Diputación de León.

o   Esa confusión causa graves perjuicios a los leoneses tanto en lo que respecto a los valores culturales como también a su economía.

o   Podríamos decir que “no se vende lo que no existe”. Todas las marcas se esfuerzan en ganar en notoriedad y que el consumidor las tenga en cuenta en el momento de la elección. Sin duda lo hacen buscando rentabilizarlo en ventas . Sin embargo “lo leonés” se diluye en la nada y ello hace mucho más complicado lo que pueda ser la venta de los productos con ese origen.

o   Además para UPL tiene un valor político. Es necesario que se visualice lo que aporta la presencia del partido en los órganos de gobierno (desde una perspectiva leonesista)

·       FUNCIONES.

o   Ser cauce para recoger las denuncias de la ciudadanía respecto de las alusiones a León como parte de otros territorios y en particular de Castilla.

o   Hacer un seguimiento propio del tratamiento que los medios de comunicación hacen de la Región Leonesa.

o   Establecer contacto con esos medios demandando una rectificación de esos contenidos.

o   Ser proactivos en la difusión de la existencia de una identidad leonesa en diferentes niveles:

§  Medios de comunicación, estableciendo contactos para que lo tengan en cuenta en sus códigos de estilo. Por ejemplo en los mapas del tiempo. Habría que evitar la alusión a “las 2 Castillas” y posibilitar que pueda “llover” en la Región Leonesa mientras “brilla el sol en Castilla”.

§  En los medios políticos y en particular en la Junta y en las Cortes de Castilla y León. De modo que en la documentación y estadísticas que elaboren se distinga las dos regiones que componen esa Comunidad.

§  En las empresas promoviendo que si en sus divisiones existe la de Castilla-León se la sustituya por Castilla Y León.

o   Trasladar la imagen de una identidad leonesa vinculada a lo que Rogelio Blanco denomina “ Tierra de libertades”.

o   Recuperar los valores de la historia leonesa que en demasiadas ocasiones ha sido “secuestrada”. La propaganda propia de los cantares de gesta ha sustituido muchas veces al rigor histórico. Se pagaba a alguien para que cantara sus “hazañas” y decir lo bueno que era. Luego resulta que eso se ha tomado como modelo para escribir la historia. Así tenemos a un Cid que es reconocido como héroe y alguien que libera su ciudad de un asedio (Bellido Dolfos) durante siglos la propia ciudad liberada le asigna el papel de traidor (hoy ya no).

o   En esta misma línea habrá que difundir el papel de las Cortes Leonesas de 1.188 como Cuna del Parlamentarismo. Es triste que siga siendo mucho más conocido aquel que “manejaba bien la espada” y no tanto lo que supuso un avance muy significativo en los valores democráticos. En ese sentido habría que promover en diferentes lugares de España y del mundo actos de reconocimiento de esas Cortes.

o   Para empezar en la propia ciudad de León debería de haber “algo” que indique a los visitantes que llegan a San Isidoro que fue allí donde se celebraron esas Cortes. Hoy sigue sin haber nada. Yo mismo he trasladado al alcalde de León esa inquietud e incluso hemos elaborado un proyecto para poder llevarlo a cabo.

o   Es decir sería una labor tanto de denuncia como de promoción de favorecer unos nuevos códigos de estilo.

 

·       LA ORGANIZACIÓN.

o   El Instituto Leonés de Cultura ha empezado una cierta labor de denuncia pero claramente insuficiente. No sólo es denuncia es también promoción y cauce para las demandas que se puedan presentar.

o   Hace falta algo que suponga que tenga como único objetivo la defensa de esa identidad para así intentar cambiar el discurso a nivel de toda España. Es evidente que con los medios actuales no se está logrando.

o   No hacen falta grandes recursos. Diría que en principio podría ser una persona o como mucho dos y su sede podría estar dentro de alguno de los edificios que tiene Diputación. Incluso podría valer el asignar funciones específicas a esa tarea. Lo importante sería comunicar su existencia.

 

·       LA FINANCIACIÓN.

·        La primera cuestión sería valorar cuánto cuesta “la no existencia” (de León y lo leonés).

·        Todas y cada una de las marcas gastan mucho dinero en que cuando el consumidor va a comprar recuerde que existe su marca. No creo que todas esas marcas (en cualquier sector) estén tirando el dinero. Luego debe ser importante que la marca se conozca. En nuestro caso “la marca León” se desvanece y no se hace suficiente para evitarlo.

·        En todo caso no estamos hablando de cifras importantes. Incluso podría hacerse prácticamente a coste 0, simplemente reorganizando las funciones o el papel de algún gabinete de prensa. Eso sí buscamos que tenga unas funciones específicas y no sea “un añadido” a otras funciones.