viernes, 14 de enero de 2022

POR UNA OFICINA DE DEFENSA DE LA IDENTIDAD LEONESA.

 


          Vamos a partir de dos hechos. Ambos considero que podrían ser aceptados por la práctica unanimidad de la ciudadanía. Por un lado, tenemos que existe un consenso en todos los partidos políticos (que tienen algún tipo de representación en el territorio leonés) de que León no es Castilla. También que constituyen 2 regiones diferenciadas. En las ponencias de sus respectivos congresos podemos ver declaran la existencia de la Región Leonesa. Por otro lado, tampoco hay mayores dudas de que de forma continuada en distintos medios de comunicación se trata a León como una parte de Castilla. No creo que sea muy necesario extenderme en ejemplificar una situación que muchos leoneses hemos denunciado a nivel particular. Reiteradamente se habla de “la catedral leonesa como castellana” (la última en el programa de Saber y Ganar), de equipos deportivos leoneses como “castellanos” y también habría muchos ejemplos en el campo comercial. Hay también otras “variantes” que llevan a que parajes y territorios leoneses se refieran a ellos como “asturianos” o como “gallegos”.

            Ante esta situación tenemos que muchas veces la demanda de rectificación se hace a nivel individual o como grupo, pero falta la defensa institucional que haga ver al resto de los españoles que esto no es algo de un pequeño grupo de personas, sino que responde a una queja del conjunto de los leoneses. En esa filosofía se firmó en su momento el Acuerdo por la Identidad Leonesa que fue suscrito por PP, PSOE (Rodríguez Zapatero) y UPL que conjuntamente representaban en aquel momento el 95% del voto leonés.

            En base a todo ello demandamos que en la Diputación de León exista la oficina de “defensa de la identidad leonesa”. Probablemente no haga falta ampliar medios y podría valer con reasignar funciones a alguno de los existentes (por ejemplo, en la oficina de prensa). Esa oficina debería ser un vehículo al que la ciudadanía podría hacer llegar las denuncias de los casos en los que se produce esa negación de la identidad leonesa. Por otro lado, también sería la encargada de pedir la rectificación a los medios de comunicación donde se haya producido ese hecho. También tendría entre sus funciones el divulgar entre los diferentes profesionales del periodismo que la actual Comunidad Autónoma la componen dos regiones y que una de ellas es la Región Leonesa. Todas estas funciones parten de un consenso político que habría que trasladar al plano institucional y desde ello al de la comunicación.

            Es fundamental dar carta de existencia a lo leonés. Lo es en el plano cultural pero también en el plano económico. Todas las marcas comerciales se gastan mucho dinero en conseguir presencia mental en la ciudadanía. Así en cualquier estudio de mercado un indicador fundamental es el de la notoriedad tanto a nivel espontáneo como de forma sugerida. Cuando un camarero en una terraza nos pide ¿Qué desea tomar? Será fundamental que en ese momento el consumidor tenga como opción “tu” marca. La no existencia de “lo leonés” es un lastre para la venta de los productos leoneses o para promocionar el turismo. Por decirlo de alguna manera “no se compra, lo que no existe”.

            Estamos en el nivel más básico que es el de reclamar la propia existencia. Luego ya habría que tratar de dar valor e identidad a esa existencia. El redescubrir “lo leonés” sería también muy importante para el conjunto de los españoles. Vendría a ser el debate entre “la ley y la espada” entre la España Cuna del Parlamentarismo y la España del Cid. El dar valor a la España democrática creo que no es precisamente baladí y podría aportar mucho de cara a mejorar nuestras condiciones de convivencia.

            Ese ocultamiento de “lo leonés” entiendo es consecuencia de la división que se establece en la España de las autonomías. En la gran mayoría de los casos es por pura ignorancia. Sin embargo, lo que se repite muchas veces se termina asimilando como “verdad” aun cuando no lo sea.

            Los leoneses no pedimos remontarnos a la edad media. Hay que recordar la propia carta de existencia de la Región Leonesa hasta la llegada de la España de las Autonomías. Hay que evitar confundir una Comunidad Autónoma con una Región. Es el caso de Castilla y León donde conviven 2 regiones. La Y señala esa diferencia como también lo hace, por ejemplo, entre Alicia y Pablo como 2 personas y no existe el Alicia-pablo.

            La demanda que se expresa en este artículo creo que es muy importante para lograr mayores cotas de bienestar de la ciudadanía. No tiene que suponer incrementar los costes en la administración (simplemente sería implementar otros criterios). Además, parte de un consenso político. Sólo hace falta voluntad para llevarla a cabo, esperemos que la iniciativa prospere, es algo que todos necesitamos.

lunes, 10 de enero de 2022

LA PERSISTENCIA LEONESA.

 


            Recientemente David Bueno ha publicado un libro que en mi opinión contiene una serie de reflexiones que resultan muy interesantes. Lo ha titulado “el arte de persistir”. Este artículo recogiendo esos principios los ha buscado trasladar al ámbito leonés.

            El autor nos dice que el motivo que le inspiro para realizar ese libro, fue precisamente la canción que ha sido en buena medida el himno de la pandemia, “Resistiré”. Se dice en ese libro que resistir es una actitud fundamentalmente pasiva ante las cosas. Por el contrario, persistir supone el ser activo en tratar de conseguir un determinado objetivo, como puede ser el alcanzar el fin de la pandemia.

            Creo que ese pensamiento también se puede trasladar al ámbito leonés. No se trataría tanto de “resistir” en una Autonomía de Castilla y León, como el “persistir” en tratar de alcanzar una autonomía leonesa. Resistir implica una cierta aceptación de una situación negativa, o también que la misma se pueda rebasar desde la pasividad y sin contar con nuestra participación. Pero claro, para superar situaciones no deseadas es necesaria la contribución de la ciudadanía, las cosas no cambian como por arte de magia.

            Creo que es una evidencia que la Autonomía de Castilla y León ha sido perjudicial para los intereses leoneses. Los indicadores ya sean económicos, demográficos, sociales o culturales no dejan lugar a dudas. Tanto yo, como otros autores se han extendido en analizar esa evolución negativa. Sin embargo, no conozco a los que puedan mantener que ese marco autonómico ha tenido un impacto positivo entre los leoneses. En consecuencia, no hay mayor discusión de que la pertenencia a esa autonomía está resultando perjudicial para los leoneses.

            Ante esa situación se hace necesario marcar un objetivo claro y diáfano. En nuestro caso es el de alcanzar una autonomía leonesa. Ello es necesario para para luego tener la fuerza suficiente para poder lograrlo. Lo habitual es que para superar cualquier situación negativa que se pueda dar a nivel individual o social se hace necesario bastante tiempo. Nada es inmutable (por mucho que nos lo quieran hacer creer), pero tampoco es de esperar que las cosas cambien sin esfuerzo y aportación de los propios leoneses. Diríamos que para superar una enfermedad se hace necesaria la medicación y también cambios en nuestros hábitos.

            Desde la claridad de los objetivos el siguiente paso es definir los pasos a seguir y los modos a actuar para avanzar en alcanzar la meta final. Por continuar con nuestro paralelismo sería identificar las medidas que nos llevan a avanzar en esa meta. Para superar la pandemia nos dicen que tenemos que vacunarnos, llevar mascarilla y mantener una distancia de seguridad. En el caso leonés se comprueba que “si somos, estamos”. Es decir, para que se nos considere en el conjunto de España es necesario que cada uno asuma su propia condición de leonés desde la propia pluralidad de sus comarcas.  Por decirlo de algún modo el punto de partida sería la propia voluntad de la ciudadanía.

            Un segundo paso es transformar esa voluntad en poder político y social. Esto habría que conseguirlo por un lado con la fuerza de los votos y por otro con la presión social. Para ello es necesario que se considere que alcanzar ese objetivo es algo fundamental para mejorar nuestras condiciones de vida. En ese sentido hay que interpretar que es más importante fijar la mirada más en las personas que puedan ejercer tu representación en los diferentes parlamentos y menos en los líderes que puedan ser los que gobiernen en las diferentes instituciones.

            Otro paso será que los diferentes partidos cumplan lo que ellos mismos dicen. Entre los partidos con representación en los diferentes parlamentos hay un cierto consenso en decir que está Comunidad Autónoma la componen DOS regiones. Sin embargo, esa posición política que dicen mantener el PP, PSOE, Podemos y desde luego UPL no tiene una aplicación práctica. Hay que conseguir pasar de la teoría a los hechos. En ese sentido apoyamos la creación de una oficina de defensa de la identidad leonesa en la Diputación. Habría que preguntar a los diferentes partidos que es lo que hacen para promover que efectivamente existe una Región Leonesa y en ese sentido impulsar cambios en esa línea en el conjunto de los medios de comunicación. No es admisible que se hable de “las dos Castillas”, o de asignar territorios leoneses como castellanos. Con todo, lo más grave es que todo ello se haga ante la pasividad de muchas de las instituciones leonesas.

            Persistir es un gran paso para poder llegar a vencer. Desde luego abandonar es aceptar la derrota y permanecer en una situación que perjudica de forma grave los intereses del conjunto de los leoneses. El paso del tiempo lo único que ha puesto de manifiesto es que la situación se agrava y que los errores no caducan. Por ello más que resistir se hace necesario persistir.

martes, 14 de diciembre de 2021

EL MEDITERRÁNEO LEONÉS.

 


            Sí ya sé que los leoneses por proximidad geográfica y por intereses económicos estamos más cercanos al eje atlántico que al mediterráneo. Sin embargo no es a eso a lo que se refiere este artículo. Más bien lo que intenta expresar es que desde una posición individualista nos empeñamos una y otra vez en “descubrir el mediterráneo”.

            El esquema se repite siempre. Lo que existe no vale y yo tengo la solución de crear algo nuevo bajo mi liderazgo. Vendría a ser que cada uno tiene que “descubrir ese mediterráneo” por sí mismo, sin intermediarios. Con ello se impide avanzar sobre lo que pueda existir (con sus imperfecciones) y lo habitual siempre es empezar desde 0. Pero claro ese “nuevo edificio” dura unos pocos años hasta que otro también considere que “hay que empezar otro”. Así una y otra vez. La verdad a mí me parece un poco aburrido. Además evita que se pueda construir “algo” con la suficiente potencia y proyección social y política.

            Igual es que uno ya va sumando años, pero les confieso que cuando en mi ordenador o en mi móvil se anuncian nuevas actualizaciones, yo nos la recibo con un ¡por fin! sino más bien es con un ¡vaya otra vez! La sociedad en que estamos tiene como una de sus características que se prima la poca duración de las cosas. Es una de las paradojas. Hacemos un discurso muy ecologista pero luego las conductas son más propias de valores de “fugacidad” que de “duración”. Se va más a “sustituir” que a “reparar” aunque luego hagamos un panegírico contra el calentamiento global. Es parte de la incoherencia social.

            Esa trayectoria a nivel de objetos se viene a repetir también en la acción política. También en ella se opta más por “sustituir” que por “reparar”. Se tiende a primar “lo nuevo” frente a lo que “perdura”. Así se habla de la “vieja política” y se apuesta “por lo nuevo”. Pero claro la “novedad no es eterna” y dura lo que dura. Pero la escasa duración no parece importar se busca un nuevo recambio y que dure otros pocos años.

            Si está es la tendencia a nivel general en el territorio leonés diría que se tiende a acentuar aún más. Cada grupo viene a considerarse el adalid de aquello que propugna. Incluso muchas veces se viene a considerar que es “lo único”. Si se habla de la autonomía leonesa en el Congreso es gracias a “nosotros”. A veces se establecen una especie de competición interna para demostrar “mi mayor capacidad para concentrar gente”. O también en el idioma hay grupos enfrentados que nos dicen que el “leonés es lo que yo digo”. Es demasiado habitual que cada asociación venga a decirnos que no existe más propuesta que la que ellos dicen y que si se produce algún tipo de avance es por su actividad. Nos falta una cierta humildad en reconocer que hay más personas que trabajan en esa misma dirección y que si “el equipo gana o pierde” es por la acción de todos. No es un buen criterio el considerar que “las victorias son nuestras” y “las derrotas de ellos”. Cualquier entrenador deportivo trata de inculcar ese espíritu de equipo, pero claro si lo hace es por cuanto suele faltar.

            El avance en cualquier campo siempre se hace desde lo que otros han podido descubrir previamente. No es tampoco el estatismo de permanecer manteniendo siempre lo mismo. Lo normal es que cuando se produce un descubrimiento el mismo tenga algún tipo de error. Habrá que rectificar y mejorar ese avance inicial. Lo que no creo que convenga es prescindir del mismo y empezar como si no hubiera nada.

            Hay que dar valor a lo que otros hacen y no tan sólo a lo que hago yo o mi grupo. Es necesario entrar más en el espíritu de que puedo hacer yo para mejorar lo que hay. Un equipo de futbol tendrá más posibilidades de “ser ganador” si tiene un buen portero, defensas, medios y delanteros. Pero además si se evita que cada jugador haga la guerra por su cuenta (algo que por ejemplo es la principal máxima del nuevo entrenador del Barcelona, Xavi Hernández). La aportación de cada “jugador” será distinta en función de sus características y capacidades. Todos, sin embargo, saben que nadie gana una liga por tener un jugador muy bueno, lo importante es la labor del equipo en su conjunto.

            El mediterráneo ya existe. No hace falta nuevos descubridores cada año. Para avanzar no hace falta que “otros me sigan a mí”.  Más bien creo que es mucho más útil el buscar en que puedo ayudar para que crezca nuestro proyecto en común. Hay que aceptar incluso que no todo va a coincidir con lo que cada uno quiere. Hay que forjar la unidad desde la aceptación de la discrepancia. No puede ser que nos convirtamos en enemigos de nosotros mismos.

domingo, 12 de diciembre de 2021

¿QUÉ ES LEONESISMO?.

 


               Todos los líderes de los diferentes partidos se han referido de una u otra forma al leonesismo. Entendemos que ello es un indicador de que ese leonesismo ha calado en el tejido social leonés.

            Pero claro luego cada uno lo interpreta a su manera. En mi opinión a Pablo Casado habría que darle el premio a la originalidad. El líder del PP ha inventado nada menos que el “castellanoleonesismo”. Claro, igual es el único que participa de su invento. El leonesismo puede sentirse muy vinculado con el castellanismo por cuanto la existencia de Castilla viene a ser “la otra cara” de la existencia de la Región Leonesa. Vamos qué si existe Castilla, existe León. Lo “castellano-leonés” es la anulación no sólo de la identidad leonesa, también de la castellana. Si bien es verdad, que nadie se va a referir a los castellanos como leoneses y sin embargo en multitud de ocasiones se nos confunde a los leoneses como castellanos. Pero vamos lo de “castellanoleonesismo” rechina por todos los costados, incluso a las personas que pudieron acompañar a Casado en su visita.

            El PP de León se ha referido al “leonesismo útil” pero luego en su ponencia tiene que hacer las rectificaciones que le dicen desde Valladolid. No parece que sea esa la mejor forma de expresar la utilidad de una reivindicación. Vamos es como si el patrón de la empresa les dice a los trabajadores lo que deben de reivindicar. Creo que eso a ningún sindicato eso le convencería y nadie lo calificaría de “útil”. No es de recibo un “leonesismo al dictado de Valladolid”.

            Otros como el señor Eduardo Moran se dice también “leonesista” y afirma que ese leonesismo se debe a la discriminación que ha sufrido la Región Leonesa con tantos años de gobierno del PP. En su opinión todo ello cambiaría cuando hipotéticamente Tudanca accediese a la presidencia de la Junta. Primero reduce el leonesismo a una mera reivindicación económica, sin considerar otras variables sociales e históricas. Tampoco considera el sentimiento de identidad que tienen los propios leoneses. Uno diría que “obras son amores y no buenas razones” o también que “por sus obras les conoceréis”. Pues bien creo que pocos dirán que su gobierno desde la Diputación ha favorecido los intereses económicos y sociales de los leoneses. Desconozco que desde su presidencia en la Diputación se haya elevado una sola protesta ante las múltiples ocasiones en que se han referido a territorios leoneses como castellanos. Ya ve, para la defensa de la identidad leonesa ni siquiera es preciso el apostar por una autonomía leonesa. Pero claro su inacción ante todo ello, hace que no sea en nada creíble que usted se declare leonesista.

            También hay otros que vienen a confundir el leonesismo como una forma de nacionalismo excluyente. En ese sentido aluden al término de “leonesidad” y lo diferencian del leonesismo como algo propio del nacionalismo. Uno sospecha que ello se debe a que aquel que es abanderado de la “leonesidad” en algún momento de su vida ha padecido ese nacionalismo excluyente. En mi caso si puedo identificarme como “leonesista” pero sin apoyar para nada los nacionalismos. La gran mayoría de los leonesistas nos sentimos leoneses y españoles.  Lo que no somos es ni castellanos, ni castellano-leoneses.

            El leonesismo tiene una identidad política. No se trata de querer más o menos a esta tierra. En ese sentido leonesismo hoy está directamente asociado a la defensa de la autonomía leonesa. Desde luego los que durante tantos años no han hecho nada para defender la identidad leonesa frente a los continuados ataques, los que no se han posicionado en defensa de sus intereses económicos y sociales poco o nada pueden decir relativo al leonesismo.

            El leonesismo es también una apuesta por la democracia. Está ha sido una autonomía impuesta y no refrendada por la ciudadanía. Castilla y León se crea a modo de dique de contención de los nacionalismos periféricos de Cataluña y Euskadi (algo que a la luz de hoy es evidentemente un fracaso). En la propia visita del señor Casado se dejaba ver esa idea de oponer territorios de una Comunidad de Castilla y León enfrentada con Cataluña. El PP debe tener muy claro que su modelo de España tiene muy pocos seguidores en Euskadi y Cataluña. El modelo leonés de España de “unidad en la pluralidad” (al modo de lo que fue el Regnun Imperium Leonés) probablemente habría tenido mayor éxito en conseguir una mayor y mejor convivencia entre los territorios, algo básico para alcanzar una mayor unidad.

domingo, 14 de noviembre de 2021

EL COCODRILO Y LA ESPAÑA VACIADA.

 


          Se dice que el cocodrilo llora mientras devora a sus presas. En base a ello se utiliza la expresión “lágrimas de cocodrilo” cuando alguien finge dolor o tristeza.

            En mi opinión con la España vaciada hay demasiadas “lágrimas de cocodrilo”. Poco o nada tiene que ver lo que se dice con lo que se hace. Se pueden ver expresiones solidarias con ese mundo pero luego las medidas que se adoptan van en sentido contrario.

            ¿Alguien piensa que prohibir que los ganaderos defiendan su ganado contra los ataques del lobo es ayudar a la España vaciada? o ¿que no se pueda plantar chopos en las riberas? o ¿lo es el impedir la navegación con motor en los embalses? ¿Ayuda a la España Vaciada favorecer la desaparición de los consultorios médicos? ¿Es ayudar a la España vaciada el que cada vez sea más complicado tener sucursales bancarias suficientemente próximas? ¿También creen que ayuda el fomentar grandes parques eólicos y fotovoltaicos en su Territorio? ¿Alguien piensa  que hay que dar lecciones a un pastor sobre cómo debe cuidar a sus perros?

            Para ayudar a esa España vaciada lo primero que hay que hacer es escucharla. Frente a esas cuestiones desde el ámbito rural tan sólo se escuchan voces de oposición. Sus demandas van en otro sentido muy distinto. Quieren tener acceso a internet, tener a menos de 30 km de distancia lo que pueden ser los servicios básicos, un transporte para poder desplazarse personas de una cierta edad. Ha sido demasiado frecuente que la aprobación de esas medidas se haga desde aquellos que no viven en la España Vaciada. Por ejemplo la medidas respecto a los lobos las adoptan las Comunidades donde no hay lobos y las imponen a donde sí los hay. Es como “muy señorito” el decir a mi gusta verlos y si tu sufres con ello pues “te aguantas” (y encima lo recubrimos con un manto ecologista).

            Es de una gran injusticia que poblaciones que han sido inundadas con pantanos (como Riaño) luego ni siquiera dispongan de agua para abastecerse y tengan que hacerlo con camiones cisterna. Ahora, para ahogarlos también económicamente, quieren prohibir que en ese embalse pueda haber paseos en barca. Con ello niegan la promoción turística de la zona.

            Tengo una opinión muy negativa de la Confederación Hidrográfica del Duero. Algo que se financia con dinero público no puede convertirse en un obstáculo para atender las necesidades de la ciudadanía. En unos casos ha dificultado que los propios interesados en facendera operen para que pueda volver al agua a su presa. Era aquello de “ni hago, ni dejo hacer”. Lo suyo es prohibir (chopos, navegación por embalses…) mientras por otro lado el agua de León ahora se vierte a Asturias.

            Una de las cosas que ha demostrado esta pandemia es que para trabajar no resulta (muchas veces) necesario el acudir al centro donde se ubica la empresa o la institución. Es posible el teletrabajo y de hecho han sido muchas las personas que se han encontrado en esa situación. Entiendo que esto puede ser una oportunidad para esa España vaciada. Para ello es necesario unas buenas conexiones de internet. Pues trabajemos en ello.

            La solidaridad implica que todos tengamos que asumir unos costes. Si pensamos en el correo postal, tenemos que no es lo mismo el coste que supone llevar una carta de una calle a otra de Madrid que el que supone llevarla a un pequeño núcleo rural. En ese sentido habrá que aplicar un sobrecoste a la carta que se mueve dentro del núcleo urbano a modo de compensación a la que tiene como destino un núcleo rural. Este ejemplo sería válido para muchas otras cosas. Para ello son necesarias medidas que obliguen a prestar servicios en zonas que no son rentables y que para ello se pueda compensar con un sobrecoste en aquellas que sí lo son. Por otro lado el correo electrónico consigue unificar costes con independencia del lugar de residencia y ello es también una oportunidad (siempre y cuando esos núcleos cuenten con la infraestructura apropiada).

            La concentración de servicios en una zona va directamente en contra de la España Vaciada. No es de recibo declaraciones como las del alcalde de Valladolid Oscar Puente que propone que nos vayamos todos a esa ciudad para solventar así los problemas de falta de servicios. Tampoco lo son las de Isabel Ayuso que practica una especie de nacionalismo madrileño que viene a identificar España con Madrid (los demás o son paletos o son independentistas).

            Para lograr éxito es necesario que se asuma las reivindicaciones de la España vaciada más allá de lo que son sus núcleos de población. Que asumirlas no sea sólo teórico e implique asumir un coste adicional en los servicios que posibilite el que los mismos lleguen a los núcleos rurales.

            Podríamos decir que “obras son amores y no buenas razones”. En este momento hay demasiados cantos de sirena que luego no se corresponden con las medidas que se adoptan. En esa España vaciada podemos encontrar los valores que en mayor medida nos identifican. Las peculiaridades propias las encontramos en el mundo rural, las urbes son cada vez más uniformes. Es necesario apoyar nuestras esencias.