sábado, 16 de abril de 2016

ENCUESTA DE 1988 SOBRE LA IDENTIDAD LEONESA

ENCUESTA REALIZADA EN OCTUBRE DE 1988    
EN LA PROVINCIA DE LEÓN EN BASE A 816 ENCUESTAS.  
¿DESDE SU PERSPECTIVA CASTILLA Y LEÓN ES..?    
UNA ÚNICA REGIÓN 12%
SON DOS REGIONES PERO AHORA ESTÁN MÁS UNIDAS 15%
DISTINTAS REGIONES 55%
NS/NC 18%
EN RAZON DE SU ORIGEN USTED ¿DE DONDE DIRÍA QUE ES…?  
PREGUNTA DE RESPUESTA ESPONTÁNEA.  
SU PUEBLO 29%
SU COMARCA 18%
LEONÉS 51%
CASTELLANO 1%
CASTELLANO-LEONÉS 1%
OTRAS PROVINCIAS/RESPUESTAS 3%
NS/NC 2%
EN RAZÓN DE SU ORIGEN ¿ QUÉ SE CONSIDERA?    
PREGUNTA DE RESPUESTA SUGERIDA.    
LEONÉS 70%
CASTELLANO 3%
CASTELLANO-LEONÉS 5%
OTRAS RESPUESTAS 22%
NS/,C 1%

jueves, 14 de abril de 2016

LA FALTA DE CONFIANZA, EPICENTRO DE LA CRISIS.


 

          Mantengo que la crisis por la que atravesamos es más una crisis social general que una que se pueda vincular en exclusiva al ámbito político o de la economía. Dando un paso más en ese análisis diría que si algo la define en mayor medida es la desconfianza hacia todo y hacia todos. Es uno de los efectos de los muchos casos de corrupción que se han dado que han llevado a desconfiar hacia la clase política en general. Es la desconfianza hacia el sistema financiero que ha supuesto quiebras o intervenciones del estado en distintos países. Los casos en que la ciudadanía ha adelantado dinero que luego no  ha podido recuperar  se han extendido al ámbito comercial y han ido desde gimnasios hasta clínicas dentales.

          Se hacen llamadas al diálogo pero muchas veces es para decir “o haces lo que te pido o no eres dialogante”. Diría que esa ha podido ser la posición que ha mantenido en su momento Artur Mas con Rajoy, o la de Pablo Iglesias con Pedro Sánchez. Consecuencia de ello es que nadie se fía de nadie, lo que  no hace más que profundizar en la crisis que tenemos.

          A eso se añade que cuando se pierde la confianza en alguien o en algo es muy complicado volver a recuperarla. Si a una persona le das algo o le prestas un dinero en la confianza de que te lo vaya a devolver y no lo hace, luego es muy complicado que le vuelvas a dar alguna cosa.

          Sin embargo por otro lado para avanzar y superar la crisis se hace necesario recuperar esa confianza. Ello alentaría el consumo. No olvidemos que un indicador básico de la economía es precisamente el índice de confianza. Aquellos que creen en un futuro mejor, los que confían en instituciones estables y los que no están atenazados por la incertidumbre tenderán a proyectar esa confianza en consumo. Ello impulsaría la economía y  crearía puestos de trabajo.

sábado, 5 de marzo de 2016

LEÓN, PROVINCIA DE VALLADOLID.


 
          En mi opinión el titular de este artículo vendría a resumir lo que supondría la desaparición de las Diputaciones Provinciales. Nos oponemos con rotundidad a que desaparezca la única referencia a “lo leonés” como paso intermedio entre lo que es un municipio y la autonomía de Castilla y León. Digamos que si ya estamos mal con esta iniciativa estaríamos mucho peor.

          A alguno de los defensores de la supresión de las Diputaciones le hemos preguntado ¿cuál sería la referencia institucional de “lo leonés” dentro de la actual autonomía? No ha habido respuesta. Algún colectivo (en concreto Ciudadanos del Reino de León) ha impulsado crear una institución común para las tres provincias leonesas (León, Zamora y Salamanca). Podría ser una solución pero los impulsores de la supresión de las Diputaciones para nada están por apoyarla.

          Este modelo territorial que proponen llevaría a una capital en Valladolid y el resto serían  meros municipios de esta Comunidad Autónoma. Fomentaría aún más el centralismo vallisoletano y contribuiría a agudizar la despoblación y la falta de recursos de todo tipo que padecemos. Por eso nos hemos permitido el símil de situar a la Comunidad Autónoma al modo de provincia a la que pertenecerían el conjunto de los municipios leoneses (y también los castellanos).

          Las comarcas leonesas de maragatería o de El Bierzo, de Sayago o del Campo Charro se verían aún más diluidas de lo que ya lo están. ¿Quién promocionaría los productos leoneses? ¿Se verían todos abocados a estar en “Tierra de Sabor” que es más bien un acicate para no comprarlos? ¿Quién va a promocionar lo leonés a nivel de turismo? ¿Dónde se va reconocer que en la actual Comunidad conviven DOS regiones como se reconoce  incluso en el propio Estatuto de la Comunidad?

 

          La existencia de un territorio está muy ligada a un medio institucional que la defiende y promociona. Cantabria o La Rioja son referencia en el conjunto de los españoles por cuanto es un marco territorial de referencia en la España de las autonomías. ¿Cuántas veces a León y a lo leonés se le  asimila con Castilla en diferentes medios y comunicaciones? ¿En cuántas de esas muchas veces, hemos encontrado reivindicando la condición de leonés a partidos políticos (con la excepción de UPL) o a instituciones? Yo ninguna. Tal vez alguien piense que ya que no cumplen correctamente sus funciones, las eliminamos. No comparto esa posición, si existe la Diputación al menos tendremos la oportunidad de demandar que lo hagan mejor, si se suprimen ni siquiera habrá esa oportunidad. No creo que desde Valladolid vayan a mejorar esa defensa de la identidad leonesa, nunca lo han hecho.

          Si el argumento es la “racionalización administrativa” y se vincula a “reducir gastos”, pues una imagen puede valer más que mil palabras. Comparen ustedes el edificio de la Junta de Castilla y León en las eras de Renueva y el correspondiente al Palacio de los Guzmanes de la Diputación de León. ¿Cuál diría usted que representa más el dispendio de los dineros públicos? El uno es un edificio con siglos de historia y marca el arraigo de la institución que se ubica en ella, la Diputación. El otro es un edificio de nueva construcción que pueden imaginar lo que ha costado al erario público, El uno se proyecta en la propia historia del Reino de León, es algo que los leoneses muestran con orgullo a sus visitantes. El otro es un edificio funcional como el que pudiera haber en cualquier parte del mundo y al que nadie tiene mayor interés en ver.

miércoles, 17 de febrero de 2016

¿CRISIS POLÍTICA O CRISIS SOCIAL?


 

        En mi opinión estamos viviendo una crisis que trasciende el plano económico o político y alcanza al medio social en su conjunto. Desde esa perspectiva su gravedad aumenta  ya que implica a todos los estamentos sociales, a la sociedad en su conjunto. Por ello mismo la solución no acaba cambiando a unos determinados políticos o en función de las medidas que puedan tomar los diferentes bancos centrales. Es una crisis con raíces más profundas que necesitan modificaciones de conducta en el conjunto del ámbito social. Algo de esto he tratado de exponer en mi libro ¡irresponsables!

          En el plano político habría dos versiones. Una nos dice que hay una élite política corrupta y que cambiándola ya habremos superado esa crisis. Es como decir “lo nuevo (Podemos, Ciudadanos…), lava más blanco”, así que cambiando de “detergente” ya tendremos “la ropa social más limpia”. En esa versión las causas y soluciones se restringen al medio político. La otra versión es que la crisis tiene un calado mucho más importante y llega al conjunto del medio social. La política y los políticos no son más que un reflejo de lo que sucede en el conjunto de la sociedad. Hoy existe un consenso social en valorar como una barbaridad el que alguien diga “los gitanos son unos ladrones”, pero parece que si cambiamos la identificación étnica con la de algún partido político ello tendería a admitirse sin demasiadas dificultades. Los valores de honestidad no pertenecen a ningún colectivo y se circunscriben al plano personal e individual.

          Hoy el insulto y la descalificación se extienden cada vez más y no es privativo de una ideología determinada. En una vorágine peligrosa, a un insulto se responde con otro insulto, lo que lleva a una radicalización que impide el que se puedan establecer diálogos entre diferentes. Los acuerdos se hacen imposibles y el país se paraliza. Todo ello con el agravante de que esa situación promueve que se produzcan desinversiones o la paralización de la economía. La división y las tensiones políticas se producen cuando a la vez hay propuestas de proyectos que buscan la desintegración territorial del país.

miércoles, 3 de febrero de 2016

ENTRE LO NUEVO Y LO VIEJO, EL VACÍO.


 

        Hay algunos partidos que han tratado de dibujar unos ejes de clasificación política entre lo que sería “lo nuevo” y lo viejo. Buscan la capacidad de seducción que siempre tiene cualquier novedad (algo que se ha utilizado en las más elementales estrategias comerciales). Ya se sabe que “nuevo mistol lava más blanco”. Diríamos que especialmente la tiene cuando se ha dado una epidemia de corrupción que ha afectado a una parte considerable de la clase política. Cuando se solicitan sacrificios a la población ello no es compatible con ver actuaciones deshonestas en sus gobernantes. Las formas de conducta se vuelven aún más importantes en esos momentos.

          En todo caso esos aires de cambio no es algo exclusivo que se está dando en España sino que está dando en muchos países. Es algo que también tiene una trayectoria temporal suficiente como para que sea un movimiento social relevante. En Francia es el ascenso del Frente Nacional, en Italia ha tomado la forma del movimiento Cinco Estrellas, en Grecia es Syriza y en España la referencia es Podemos y Ciudadanos. Son movimientos que todos ellos se plantean como “alternativos” a los partidos socialistas o conservadores que han ido ocupando sucesivamente el poder en sus respectivos países.

          Pablo Iglesias tiene una especial capacidad para generar conceptos de comunicación como “la casta”, “las puertas giratorias”, “remontada”… Es algo propio de un medio social en el que priman cada vez más  las imágenes sobre los contenidos. Diría que es un buen comunicador que además ha tenido el respaldo inequívoco de algunas televisiones.

          Todos estos movimientos tienen liderazgos muy personalistas. La crisis aviva sentimientos de rechazo hacia los que ocupan o han ocupado el poder. Los problemas siguen, persisten y ello se asocia a una cierta incapacidad de los gobernantes para solucionarlos. Creo que hay una sociedad que se comporta de un modo excesivamente expectante en espera que otros les solucionen sus problemas. La participación en las decisiones lleva a que luego también se haga en las tareas que llevan a solucionar una determinada necesidad. Es el modelo leonés de hacendera en que todos los vecinos deciden sobre lo que hacer y luego todos ellos colaboran en las tareas para la mejora que se  ha acordado realizar.